El conjunto saudí, después de un inicio muy tibio, cediendo espacios y verse acorralado por el seleccionado celeste, sorprendió en el marcador cuando a los 41 minutos del primer tiempo, Abdulelah Al-Amri marcó su gol y por ende, poner a su equipo como ganador parcial del encuentro.
Uruguay, bajo la batuta del entrenador Marcelo Bielsa, casi en la mayor parte del encuentro asumió el protagonismo, pero no esperó ese balde agua fría por lo que fue al descanso con el resultado en contra.
Al reanudarse el duelo, la celeste fue un aluvión frente a su adversario; buscó por todos los medios llegar a la paridad, pero los árabes supieron pararse en defensa para desarticular cualquier intención contraria. Incluso, por momentos ensayaron alguno que otro ataque, aunque sin profundidad.
Pero a falta de 10 minutos para el final, se dio el alegrón tremendo para los charrúas, con el golazo de Maxi Araújo, quien, tras capturar un rebote dentro del área, estableció el empate con pierna zurda.
Los últimos tramos del partido, sumados los 7 minutos adicionales, fueron de constante pesadilla para los saudíes, que defendieron como podían el empate, que pese al esfuerzo de los uruguayos, se mantuvo hasta el final.
El empate deja abierto el panorama del grupo H y obliga a la Celeste a mejorar su eficacia de cara a los próximos compromisos, mientras que Arabia Saudita celebra un punto valioso que fortalece sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.









