Sus declaraciones se sumaron al debate generado por las revelaciones del exjefe de inteligencia militar venezolano Hugo “El Pollo” Carvajal, quien, según medios internacionales, habría entregado documentos que describen una red de aportes económicos irregulares durante el gobierno de Hugo Chávez.
“Toda denuncia que involucre posibles aportes extranjeros o de origen ilícito al financiamiento político en Paraguay debe ser investigada con la máxima seriedad y transparencia. No importa de qué sector se trate: la democracia se defiende con instituciones fuertes y con reglas claras”, expresó Maidana.
El parlamentario sostuvo que el Congreso Nacional debe acompañar las acciones que garanticen la trazabilidad de los fondos partidarios y la soberanía electoral. “No se puede permitir que intereses o recursos foráneos condicionen la voluntad del pueblo paraguayo”, afirmó. Agregó que la confianza ciudadana en el sistema político se consolida mediante la rendición de cuentas y la transparencia en los procesos electorales.
Piden actuación de oficio de la Fiscalía
Maidana respaldó la propuesta presentada por su colega Natalicio Chase, líder de bancada de Honor Colorado en el Senado, para impulsar una resolución que inste a la Fiscalía General del Estado a actuar de oficio ante las denuncias. En su criterio, la posible injerencia de gobiernos o estructuras extranjeras en la política paraguaya constituye una vulneración de la Constitución Nacional y debe ser abordada institucionalmente.
“El país cuenta con una ley que regula el financiamiento político, y su cumplimiento no puede ser optativo. Si existen indicios de recursos provenientes del exterior o de redes vinculadas al crimen organizado, el Ministerio Público debe intervenir, y el Tribunal Superior de Justicia Electoral tiene que ejercer un control estricto sobre las rendiciones de cuentas”, sostuvo el senador.
Las manifestaciones del legislador reflejan la preocupación del oficialismo por la dimensión internacional del caso, que vuelve a colocar bajo la lupa los mecanismos de financiamiento de campañas electorales en la región. En este contexto, la figura de Carvajal, actualmente detenido y sometido a un proceso judicial en Estados Unidos, ha ganado notoriedad por los documentos que, según se afirma, vincularían al chavismo con movimientos políticos de izquierda en América Latina.
Ovelar: “No puedo opinar sobre algo que no manejo con precisión”
Consultado sobre las versiones en torno a la supuesta transferencia de fondos desde Venezuela a la campaña del expresidente Lugo, el senador Silvio Ovelar prefirió mantener cautela. Relató que durante los años del juicio político y la posterior asunción de Nicolás Maduro como sucesor de Chávez, circularon numerosos rumores sobre ofrecimientos económicos y aportes externos, aunque aclaró que nunca tuvo pruebas concretas al respecto.
“Yo recuerdo que estuve en el juicio político. En ese momento hubo todo tipo de comentarios, incluso ofrecimientos que se mencionaban en tono sarcástico, pero nada formal. No quiero entrar en análisis sobre algo que desconozco con precisión”, afirmó el parlamentario.
Ovelar agregó que las versiones sobre supuestas entregas de dinero o maletines provenientes del gobierno venezolano siempre existieron, pero consideró que deben ser tomadas con reserva. “Escuché muchas cosas en el Congreso a lo largo de los años. Son temas que deben tratarse con seriedad y no con rumores”, señaló.
El legislador insistió en que desconoce el alcance real de las declaraciones de Carvajal, quien actualmente enfrenta causas judiciales y colabora con la justicia estadounidense bajo la figura de delación premiada. “No sé qué grado de fiabilidad tienen esos testimonios. Hay que tener prudencia y esperar que las instituciones competentes evalúen la información”, apuntó.
Debate político e institucional
El tema volvió a instalarse con fuerza en la agenda política nacional tras conocerse que Carvajal habría entregado documentación sobre supuestas transferencias a campañas de gobiernos afines al chavismo. Entre los nombres mencionados en medios internacionales figura el de Fernando Lugo, quien gobernó Paraguay entre el 2008 y el 2012 y fue destituido tras un juicio político.
La Fiscalía paraguaya, hasta el momento, no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso.


