La mesa de negociación bilateral entre Paraguay y Brasil respecto a la hidroeléctrica Itaipú ingresó en un tramo perentorio. En entrevista con La Tribu 650 AM, el excanciller nacional Federico González alertó sobre los plazos que apremian al Poder Ejecutivo, recordando que la tarifa transitoria pactada rige únicamente hasta el próximo 31 de diciembre.
El diplomático remarcó que, tras haberse cancelado la totalidad de la deuda histórica por la construcción de la represa, el marco regulatorio original del Anexo C impone una drástica reducción del valor técnico de la potencia, lo que afectaría de lleno los recursos complementarios que percibe el fisco paraguayo.
“Ese proceso de revisión del Anexo C tendría que haber terminado ya hace bastante, prácticamente dos años, y se fue extendiendo. Hay un plazo ahora: al 31 de diciembre de este año vence lo que se acordó hace dos años justamente y de ahí para adelante, ¿qué pasa? En los últimos meses se paralizó la negociación a la espera de quién resultara ganador en las elecciones”, explicó González.
Respecto al mecanismo para evitar una merma abrupta de ingresos, el exministro de Relaciones Exteriores detalló la salida jurídica y financiera disponible.
“El acuerdo establece que después de los 50 años y pagada la deuda, la tarifa tiene que representar solamente el costo de producción y mantenimiento de la potencia. Ahora está en 19, y en teoría tendría que quedar entre 9, 10 u 11 dólares. En la medida en que puedan encontrar algún argumento válido para tener de vuelta una deuda, una obra que pueda generar pasivos, es la única forma en que la tarifa pueda ir un poco más para arriba y se puedan mantener esos gastos socioambientales a los que apunta nuestro gobierno”, exteriorizó.
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Fuga de capitales desde Brasil: una oportunidad para la economía local
Paralelamente a la pulseada hidroeléctrica con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva, el exministro puntualizó que el nuevo ciclo político en Brasilia genera un escenario económico favorable para la captación de inversiones privadas en el país.
González sostuvo que las reformas impositivas y regulatorias aplicadas en el vecino país han provocado la relocalización de empresas hacia plataformas más competitivas, ubicando a Paraguay en una posición privilegiada dentro del radar industrial.
“Por las medidas que ha tomado el presidente Lula en su gobierno, muchos empresarios e inversionistas brasileños están saliendo de Brasil, abandonando el país, y uno de sus primeros destinos es el Paraguay. En la medida en que nosotros sepamos aprovechar esto, va a ser sumamente beneficioso para seguir incrementando las inversiones y el desarrollo nacional”, aseveró.
Pragmatismo pendular ante la distancia entre Lula y Milei
En el plano geopolítico regional, González analizó la creciente tirantez diplomática en el Cono Sur, agravada por el distanciamiento ideológico entre el mandatario brasileño y el presidente argentino Javier Milei, así como los movimientos de la cúpula bolsonarista y las tensiones arancelarias con Estados Unidos.
Ante este panorama de fragmentación, instó a mantener la tradicional doctrina diplomática que históricamente resguardó la soberanía paraguaya.
“Nosotros estamos en el medio entre Brasil y Argentina, y todo lo que sucede en el vecindario nos afecta. Si 50 o 60 años atrás no se preveía lo que se implementó en su momento con la política pendular, en este momento estaríamos con serios problemas energéticos”, recordó, concluyendo que “para nosotros lo único irrenunciable son nuestros intereses permanentes, y en eso tenemos que concentrarnos para defenderlos y sacar ventaja”, indicó.
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