Las polémicas declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en las que defendió el fortalecimiento de la defensa militar de su país al afirmar que “un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil” para referirse al inicio de la Guerra contra la Triple Alianza, encendieron un intenso debate y generaron el repudio de la clase política paraguaya.
Ante este escenario, el presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, emitió un pronunciamiento institucional rechazando categóricamente los dichos del mandatario brasileño. Núñez enfatizó que la postura del Poder Legislativo busca resguardar la memoria histórica y la soberanía del país frente a narrativas que distorsionan el origen del conflicto.
Posteriormente, en declaraciones a la La Tribu 650 AM, el legislador sostuvo que defender la soberanía también implica cuidar el relato histórico de la nación. Asimismo, consideró que ha llegado el momento de que los países miembros del Mercosur aborden formalmente estos temas en una mesa de diálogo, con el objetivo de consolidar la integración regional sin menoscabar el respeto hacia la historia y la identidad de cada país.
Por su parte, el senador Silvio “Beto” Ovelar calificó las expresiones de Lula como un “desliz” y un “error de apreciación”. Ovelar remarcó que calificar los hechos de esa manera constituye “una falta de respeto hacia el Paraguay”. Pese a declararse admirador del líder brasileño, a quien reconoció como un aliado clave en su momento para implementar el programa social Tekoporã, el parlamentario fue enfático al señalar que el error no puede pasarse por alto.
En la misma línea, el líder de la bancada de Honor Colorado, Natalicio Chase, expresó su pleno respaldo al comunicado del Congreso. No obstante, Chase sentó su postura al recordar que Paraguay y Brasil han construido una sólida relación de cooperación a lo largo de los años, sosteniendo que la memoria histórica debe servir como un puente para fortalecer la amistad entre ambas naciones y no para distanciar a los pueblos.


