Esta mañana, agentes penitenciarios evitaron una tragedia en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú al interceptar un artefacto explosivo oculto. El incidente ocurrió cerca de las 10:00 horas, durante los controles rutinarios de visitas.
El hallazgo: una “zapatilla bomba” Una mujer intentó ingresar el dispositivo escondido en una zapatilla con doble suela. Tras notar irregularidades en el calzado, los agentes realizaron una inspección minuciosa y descubrieron un cableado sospechoso.
Expertos de la FOPE acudieron de inmediato y confirmaron la gravedad: se trataba de un explosivo improvisado, con circuitos eléctricos funcionales y listo para detonar.
El destinatario Según Rubén Peña, director de Establecimientos Penitenciarios, el paquete iba dirigido a un recluso que, curiosamente, no figura como un perfil de alta peligrosidad. Este detalle ha abierto una nueva línea de investigación para determinar si él era el objetivo final o un mero intermediario.
Consecuencias y medidas Tras la incautación, se activaron los protocolos de seguridad:
- Investigación: El artefacto está bajo análisis forense en la Jefatura de Seguridad.
- Proceso penal: El Ministerio de Justicia ya gestiona el procesamiento de la mujer detenida.
- Alerta máxima: El incidente refuerza la necesidad de mantener revisiones exhaustivas ante el creciente riesgo de amenazas internas en las cárceles.


