La violencia volvió a sacudir la zona limítrofe entre los departamentos de Caaguazú y Canindeyú. Caio Sobreira Lima, ciudadano de nacionalidad brasileña de 37 años, sobrevivió milagrosamente a una emboscada ocurrida pasadas las 10:20 de la mañana, mientras circulaba por un camino rural dentro de la propiedad privada.
Según el informe de la Policía Nacional, la víctima se desplazaba a bordo de una camioneta Chevrolet S10 de color negro. Al transitar por un camino abierto en medio de la zona boscosa, Sobreira visualizó un objeto extraño sobre la vía. Al realizar una maniobra para esquivarlo, se produjo la detonación de un artefacto explosivo.
Ráfagas desde el bosque
La Policía Nacional confirmó que se trató de dinamita de “poca carga”. Sin embargo, el ataque no terminó con la explosión. Al descender del vehículo para inspeccionar los daños, el conductor fue sorprendido por disparos de arma de fuego provenientes de la espesura del bosque.
Afortunadamente, el hombre no fue alcanzado por los proyectiles. En una rápida reacción, logró abordar nuevamente su vehículo y huir del lugar para ponerse a salvo y realizar la denuncia correspondiente.
Investigación en curso
Agentes policiales se constituyeron en el lugar, específicamente en el portón de la reserva, donde constataron la veracidad de la denuncia. Los intervinientes hallaron un agujero en el camino, restos de cables y un fuerte olor a pólvora, por lo que procedieron al aislamiento del área para el levantamiento de evidencias.
Una zona en alerta roja
Este hecho agrava la preocupación en la región, ya que se produce apenas 24 horas después de otro atentado similar en el distrito de Yasy Cañy. En ese episodio anterior, también se utilizaron explosivos contra la camioneta en la que se desplazaba el administrador de una estancia, lo que sugiere un posible patrón de violencia o conflicto en la zona agraria.


