ENCARNACIÓN. Piratas del asfalto dieron un nuevo golpe en Itapúa, en menos de una semana. Esta ver atacaron a tiros un camión repartidor de mercaderías, hirieron a sus ocupantes, y se alzaron un millonario botín.
El asalto se produjo alrededor de las 13: 30 horas de ayer, martes, en un camino rural de la localidad de Obligado. Resultaron víctimas Javino Cáceres Martínez (57) conductor del camión, quien recibió una herida de bala a la altura de la clavícula, y Bernardo Gabriel Benítez (22), quien recibió una herida de bala en la pierna izquierda.
Ambos fueron trasladados al Hospital General del Sur, donde se encuentran en delicado estado, pero sin riesgo de vida.
De acuerdo al testimonio de las víctimas, los asaltantes eran dos personas, a bordo de una motocicleta, uno de ellos con casco protector, quienes interceptaron el camión y directamente efectuaron disparos contra sus ocupantes.

Los heridos se vieron obligados a detener la marcha, y entonces los malvivientes se apoderaron de la recaudación y se dieron a la fuga, con dirección al distrito de Alto Verá. No se pudo determinar todavía el monto exacto del dinero robado. Los asaltantes también se llevaron los aparatos celulares de sus víctimas.
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Segundo caso en poco tiempo
Agentes de la comisaría número 69 de la compañía Pastoreo que asistieron a las víctimas informaron que uno de ellos, el conductor, se encontraba inconsciente en el momento en que acudieron al lugar. El personal médico lo derivó de inmediato al puesto de salud de Karonay, distrito de Alto Vera, y posteriormente al Hospital General del Sur.
Este es el segundo caso en una semana en que “piratas del asfalto” atacan un camión de carga, pero en esta ocasión los asaltantes actuaron con extrema violencia.
El tres de diciembre pasado unos seis sujetos a bordo de dos automóviles secuestraron un camión de cargas proveniente de Ciudad del Este con destino a Encarnación, y se robaron todo el cargamento consistente en prendas de vestir y calzados. En este caso los malvivientes abandonaron a sus víctimas en una zona alejada, desprovistos de sus aparatos celulares, sin provocarles daños personales.


