En los estudios de La Tribu 650 AM, el presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Raúl Valdez, expuso el complejo escenario que atraviesa la industria aceitera y de molienda en el país frente al volumen histórico de la última campaña agrícola. A pesar de registrarse una producción récord de 12,5 millones de toneladas de soja, el volumen que pasará por las procesadoras locales rondará los 3 millones de toneladas, lo que representa apenas una cuarta parte de lo cosechado en los campos.
El dirigente gremial recordó que entre los años 2010 y 2020 el sector destinó más de US$ 1.000 millones para el montaje y ampliación de plantas industriales. Actualmente, las diez compañías nucleadas en la cámara, entre firmas multinacionales como ADM, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus, además de referentes nacionales como Merco (Rieder/RASS), FISA y CAPSA, acumulan un potencial de molienda de 4,5 millones de toneladas anuales, volumen suficiente para industrializar el 45% de una zafra regular.
No obstante, las empresas socias operan hoy en torno al 80% y 83% de su capacidad total, dejando al descubierto una importante capacidad ociosa que impide captar mayores márgenes comerciales a través de la exportación de derivados con valor agregado, tales como aceites crudos, harinas proteicas y pellets.
“Tuvimos una zafra récord de 12,5 millones de toneladas y un procesamiento que rondará los 3 millones, lo que representa apenas el 25% de la producción. Esto muestra el gran desafío de transformar ese producto en valor agregado local. Las empresas operan al 83% de su capacidad; el desafío inmediato consiste en utilizar al máximo lo que ya tenemos disponible antes de pensar en nuevas inversiones fabriles”, enfatizó Raúl Valdez.
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Factores estructurales y vaivenes climáticos
El representante del sector industrial analizó además las variables que impidieron consolidar un ritmo de procesamiento proporcional a la expansión agrícola experimentada durante la última década:
-Inestabilidad por sequías: Los severos quiebres de zafra derivados de condiciones climáticas adversas en años previos golpearon la previsibilidad de entrega de materia prima a las fábricas aceiteras.
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-Competencia con el grano en estado natural: La alta demanda del mercado internacional para la compra de soja en grano reduce la disponibilidad física y los incentivos para retener el producto dentro del circuito de industrialización nacional.
-Potencial de expansión: El sector fabril mantiene capacidad física para elevar el procesamiento en al menos 1,5 millones de toneladas adicionales sin requerir la inyección de nuevo capital edilicio.


