El financiamiento del Banco Mundial para el proyecto de Logística Multimodal de Itapúa apunta a mejorar la infraestructura de transporte y fortalecer la competitividad de la producción agrícola. La iniciativa contempla intervenciones en 271 kilómetros de infraestructura vial y un tramo de 223 kilómetros del río Paraná, con el propósito de reducir los costos logísticos y facilitar el traslado de mercaderías.
Según el organismo internacional, el proyecto también busca generar alrededor de 5.600 empleos nuevos y mejor remunerados, además de beneficiar a más de 30.000 pequeños productores y productores comerciales de soja, arroz, lácteos y ganado. El alcance previsto incluye a casi 420.000 personas y 32 comunidades indígenas.
“Invertir en una logística eficiente y resiliente al clima reduce los costos comerciales y actúa como un poderoso catalizador de oportunidades económicas”, señaló Peter Siegenthaler, director de División del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Mejoras en caminos y accesos a puertos
El plan contempla la rehabilitación y el mantenimiento de corredores departamentales y locales prioritarios, incluidos los caminos de acceso a puertos. Las intervenciones se ejecutarán mediante contratos de largo plazo basados en resultados.
Uno de los objetivos es reducir aproximadamente un 20% los tiempos de viaje de los camiones en corredores clave durante los períodos de mayor actividad de la cosecha. En ese sentido, también se facilitará el acceso a los puntos de embarque.
El componente fluvial prevé trabajos de mantenimiento e incorporación de tecnología moderna de navegación en un tramo de 223 kilómetros del río Paraná, y renovar las áreas de espera y amarre de barcazas en la esclusa de Yacyretá.
El crecimiento demográfico ya no alcanza
Más allá de la infraestructura, los desafíos económicos de Itapúa también están relacionados con las diferencias territoriales, la estructura empresarial y los cambios demográficos.
Según una presentación elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el departamento ingresa en una etapa de madurez demográfica en la que el desarrollo dependerá cada vez más de la productividad y de la capacidad de atender necesidades todavía insatisfechas.
Las proyecciones indican que la población pasará de 465.522 habitantes en 2026 a 469.213 en 2035. Este escenario plantea una expansión del mercado que ya no dependerá tanto del aumento de habitantes, sino de la especialización, el valor agregado y la capacidad de captar nuevos segmentos de consumidores.
Mercados con ritmos distintos
La estructura empresarial constituye otro desafío, ya que casi ocho de cada diez empresas registradas son microempresas, por consiguiente, una participación más baja de empresas medianas y grandes. Esta composición plantea desafíos para ampliar las economías de escala y avanzar hacia actividades de mayor productividad.
Asimismo, la densidad empresarial muestra una brecha respecto de otros polos económicos. El departamento registra siete empresas por cada 100 habitantes, frente a 8,2 en Alto Paraná. De acuerdo con el diagnóstico, alcanzar ese nivel supondría contar con más de 5.300 empresas adicionales.
Oportunidades de inversión
Para los inversores, las oportunidades identificadas se concentran en servicios profesionales, educativos y de salud en el área metropolitana de Encarnación, además de logística, servicios tercerizados y soluciones financieras para microempresas.
Con el aumento del índice de envejecimiento también aparecen posibilidades para servicios de salud, atención geriátrica, viviendas adaptadas y productos financieros orientados a adultos mayores.
Desde el ámbito público, las prioridades pasan por facilitar la formalización y el crecimiento de las microempresas, ampliar el acceso al crédito y a las compras públicas, y simplificar los trámites.
El diagnóstico también plantea focalizar las intervenciones en los territorios con mayores niveles de pobreza, garantizar servicios básicos en distritos que pierden población y anticipar las necesidades de infraestructura sanitaria y de cuidado.
En este escenario, el proyecto de logística multimodal representa una oportunidad para fortalecer la conectividad de Itapúa, reducir los costos de producción y transporte y potenciar la competitividad de sus sectores productivos.


