Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones de maní alcanzaron aproximadamente USD 21 millones, superando los USD 14 millones registrados durante todo 2025 y los USD 19 millones de 2024. Con este desempeño, el sector apunta a cerrar el año con un nuevo máximo.
La expectativa es alcanzar unos USD 25 millones al cierre del año, con la posibilidad de llegar a USD 30 millones, dependiendo del calendario de entregas, según difundió la Unión de Gremios de la Producción.
Impacto trasciende a la cadena de valor
El crecimiento de las exportaciones también está generando condiciones para ampliar la capacidad industrial. Actualmente se encuentra en construcción una nueva planta de procesamiento, que permitirá incrementar el valor agregado de la producción y acompañar la expansión del mercado.
Más allá de su desempeño comercial, el cultivo se presenta como una opción para diversificar la producción y favorecer la rotación de suelos, ganando presencia en distintas zonas del país. La producción se concentra principalmente en el Chaco Central, San Pedro y Caaguazú, con participación también en Canindeyú.
En los mercados internacionales, Rusia continúa entre los principales destinos, mientras Países Bajos y Reino Unido adquieren una participación creciente.
El avance del cultivo, el aumento de las exportaciones y las inversiones en procesamiento muestran una cadena que busca ampliar su participación en el comercio exterior y avanzar hacia una mayor industrialización de la producción nacional.
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