El diario ABC Color y la doble vara cuando el caso toca al banco Atlas

El diario ABC Color enfrenta preguntas por su cobertura del banco Atlas y la acusación fiscal por presunto lavado de dinero contra su presidente, “Miki” Zaldívar. El medio, el banco Atlas y la pregunta que vuelve como un búmeran.

| Por La Tribuna
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caso ParaqvariaMiguel Ángel “Miki” Zaldívar y Natalia Zuccolillo

El diario ABC Color construyó buena parte de su autoridad periodística haciendo preguntas que otros preferían evitar. Su método es conocido: cuando el poder responde que “no sabía”, sus periodistas insisten. Pregunta por la cercanía, los controles, las señales ignoradas y la responsabilidad de quienes estaban suficientemente próximos como para conocer, “hay que seguir la ruta del dinero”, repiten con frecuencia. Es una vara exigente y necesaria. El problema comienza cuando esa misma vara se acerca a la casa.

En diciembre del 2018, mientras Darío Messer ocupaba el centro de una investigación internacional por lavado de dinero, una de las periodistas del medio entrevistó a Santiago Peña. La misma recordó las exigencias que enfrentaba cualquier ciudadano para realizar operaciones bancarias y disparó una frase contundente: “Hasta hoy día no entiendo cómo el señor Messer hizo tabla rasa de todo eso”.

No se conformó con preguntar por los controles financieros. También llevó la conversación hacia Horacio Cartes. “¿Usted cree que no sabía todo esto?”, preguntaba. Cuando Peña respondió que no podía determinar qué conocía Cartes, la periodista insistió: “¿usted nunca le preguntó?”.

La lógica periodística era clara: la cercanía obligaba a preguntar qué sabía cada actor, y responder que “no sabía” no era suficiente.

Ocho años después, aquella pregunta vuelve como búmeran.

El banco Atlas está presidido por Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, esposo de Natalia Zuccolillo, directora de ABC Color. El vínculo coloca a ABC ante una obligación elemental: informar con el mismo rigor cuando los cuestionamientos alcanzan al entorno empresarial con el que comparte propietarios, directivos y relaciones familiares.

El Ministerio Público acusó a Zaldívar y a otros directivos del banco Atlas por presunto lavado de dinero en el caso Nicolás Leoz y pidió que la causa avance a juicio oral. La Fiscalía cuestiona operaciones millonarias, la debida diligencia aplicada y la aprobación de fideicomisos cuando FIFAgate ya había cambiado radicalmente el riesgo del cliente.

El banco Atlas niega las irregularidades. Su defensa sostiene que los fondos eran lícitos y trazables.

A ese expediente se suma el caso “Paraqvaria”. En el 2021, el banco Atlas incorporó a un fideicomiso siete oficinas que, según la hipótesis fiscal, estaban relacionadas con una inversión de USD 1.274.000 realizada por Matrix Realty, firma vinculada a Messer. El banco sostiene que Paraqvaria figuraba como propietaria, que los inmuebles estaban libres de gravámenes y que desconocía el contrato privado con Matrix.

La defensa registral es relevante, pero no resuelve qué controles económicos aplicó el banco Atlas. ¿Revisó balances, facturas y contratos? ¿Investigó cómo se financiaron las oficinas? ¿Matrix Realty aparecía en la documentación de Paraqvaria? ¿Qué verificó el área de Cumplimiento antes de aceptar los bienes como garantía?

Son preguntas muy parecidas a las que la periodista de ABC Color formulaba en el 2018: cómo alguien consiguió atravesar los controles y cuánto podían saber quienes se encontraban alrededor. Con una diferencia importante: un banco no depende de conversaciones sociales para conocer a sus clientes. Tiene legajos, estados financieros, perfiles económicos, oficiales de Cumplimiento y procedimientos creados precisamente para detectar riesgos.

Por eso corresponde preguntarle si el citado medio periodístico aplicará hacia la entidad presidida por Miguel Ángel “Miky” Zaldívar el mismo criterio utilizado frente a Cartes, Peña y otros grupos de poder.

La transparencia editorial exige algo más que publicar la defensa. ABC debería informar claramente al lector sobre el vínculo existente, separar la posición jurídica del banco de la cobertura periodística y ofrecer el mismo espacio a la tesis fiscal, los documentos cuestionados y las preguntas todavía sin respuesta.

Todo periodista sabe que la credibilidad no depende solamente de las preguntas que hace cuando el poder está enfrente. También depende de las que se anima a formular cuando el poder está sentado en su propia mesa.

En el 2018, el “no sabía” de quienes estuvieron cerca de Messer a ABC le parecía insuficiente. Hoy el banco Atlas afirma que desconocía el contrato que conectaba las siete oficinas con Matrix Realty, la empresa de Messer.

Nadie le pide a los periodistas que bajen el nivel de exigencia. Al contrario. Se les pide que conserven el mismo. Porque la independencia periodística no se demuestra apuntando siempre hacia afuera. Se demuestra cuando el micrófono gira y las preguntas también llegan al entorno de ABC Color.

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