El desempeño estuvo acompañado por la aprobación de 116 proyectos, un 15% más que en igual período de 2025, con una proyección de 2.621 nuevos puestos de trabajo que serán incorporados de manera progresiva.
Los datos, consignados en el último informe del Viceministerio de Industria, muestran además un fuerte protagonismo del capital nacional. Las inversiones de origen paraguayo alcanzaron USD 334 millones, con un incremento del 35% interanual. Por su parte, los capitales extranjeros sumaron USD 114 millones, lo que implica una expansión del 26% respecto al mismo período del año anterior.
La composición de los proyectos confirma el perfil industrial que está adquiriendo buena parte de las nuevas inversiones. El 73% de los proyectos corresponde al sector secundario, que comprende actividades manufactureras, construcción y electricidad. Otro 27% se concentra en el sector primario, mientras que los servicios representan una participación menor.
Por actividad económica, el 64% de los proyectos se concentra en cinco grandes rubros. La mayor participación corresponde a productos alimenticios, con el 20%, seguida por confecciones y textiles, con el 17%. En tercer lugar aparecen metales y sus manufacturas, con 9%, mientras que productos químicos y farmacéuticos y plásticos y sus manufacturas representan cada uno otro 9%.
El listado de iniciativas aprobadas evidencia, además, una diversificación de la matriz productiva. Entre los proyectos figuran emprendimientos vinculados con metalurgia, caucho, plásticos, textiles, madera y la fabricación de partes, piezas y accesorios destinados al sector automotor.
El crecimiento registrado durante el 2026 refleja así una combinación de mayor cantidad de proyectos y un aumento del volumen de capital comprometido. El predominio de la industria y las actividades de transformación resulta particularmente relevante por su capacidad para generar empleo, incorporar procesos productivos y ampliar la oferta de bienes elaborados en el país.
Con USD 448 millones aprobados y 2.621 empleos proyectados, el Régimen de Atracción de Inversiones consolida su papel como una de las herramientas utilizadas para estimular la llegada de capital y fortalecer la producción nacional, con una participación creciente tanto de inversores paraguayos como extranjeros.


