El escenario fiscal del Paraguay atraviesa un momento crucial y el ministro Óscar Lovera, representante del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), expuso la realidad de las arcas públicas frente a una caída en los ingresos tributarios aduaneros, afectados por la devaluación del guaraní, según lo expresado por el mismo para el programa “Tribu nativa”.
Esta merma, que representa el 40% de la recaudación total, generó retrasos sustanciales en los compromisos asumidos, dejando una pesada mochila financiera para el Estado que obligó a replantear metas.
La deuda acumulada hasta el cierre del último período ascendió a la alarmante cifra de USD 1.270 millones. El mayor peso de este pasivo recayó sobre el sector de los proveedores de salud, con USD 1.250 millones en rojo, seguido por el sector vial, al cual se le adeudaba unos USD 220 millones. Ante este complejo panorama adverso, el equipo económico decidió aprovechar los picos de vencimiento de impuestos importantes para estabilizar la caja, según explicó para La Tribu 650 AM.
Para saldar estas cuentas, la cartera económica trazó una ambiciosa estrategia de pagos. En el caso del sector de obras públicas, se prevé la cancelación total de los atrasos utilizando las herramientas y fondos disponibles actualmente. Esto permitirá no solo honrar las deudas pasadas, sino también acompañar el avance de los proyectos en curso para cerrar el 2026 con niveles de endeudamiento naturales. Para el ámbito sanitario, se habilitó una histórica cesión de créditos.
Esta herramienta financiera ya autorizó operaciones por USD 390 millones, y podría extenderse hasta los USD 450 millones. El mecanismo otorga liquidez inmediata a las farmacéuticas, mientras que el Estado asume el compromiso de pagar en cuotas durante un plazo de 36 meses, por lo que el remanente no cubierto por esta cesión será integrado al presupuesto del año 2027, requiriendo autorización del Congreso para emitir bonos soberanos.
Toda esta ingeniería contable impactará directamente en el déficit fiscal, teniendo en cuenta que las proyecciones oficiales anticipan un saldo negativo del 3,2% para este año, con un salto al 3,9% en el siguiente. Sin embargo, Lovera aclaró que estas cifras responden exclusivamente a la gestión de los atrasos heredados. El plan de convergencia presentado por las autoridades marca un brusco retorno al tope legal del uno punto cinco por ciento recién en el año 2028.
Finalmente, el representante del MEF abordó el desafío del control en el gasto público. Ante las críticas por despilfarros, detalló la implementación de un nuevo sistema informático que vincula los procesos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas con la ejecución financiera.
Esta trazabilidad eliminará los antiguos puntos ciegos, evitando que pasen meses antes de registrar una factura estatal. El objetivo principal es impedir que este nefasto escenario de morosidad jamás vuelva a pasar en nuestra nación.


