Para la dinámica economía agrícola paraguaya, la constante innovación científica ya no representa una simple alternativa, sino un imperativo fundamental para sostener el crecimiento. En este escenario verdaderamente estratégico, el viceministro de Agricultura, Juan Molinas, tuvo una destacada participación en la jornada oficial de presentación de nuevas variedades de mandioca. Este avance biológico, desarrollado minuciosamente por el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), se llevó a cabo en el Centro de Investigación de Choré, en el departamento de San Pedro. Durante el acto, Molinas reafirmó el compromiso del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de reposicionar a este tradicional cultivo como un rubro altamente estratégico. El objetivo es claro: dinamizar la agricultura familiar campesina y proveer materia prima de máxima calidad para el pujante desarrollo industrial de nuestro país.
Durante su intervención ante múltiples referentes del sector agropecuario, el alto funcionario transmitió el saludo del titular del MAG, Carlos Giménez, e hizo hincapié en que este importante evento responde a una impostergable prioridad institucional de la cartera de Estado. La meta central es volver a poner en absoluto valor a la mandioca nacional. Para lograrlo, resulta imprescindible introducir al campo materiales genéticos superiores que estén íntegramente adaptados a las actuales necesidades operativas de los productores locales, así como a las estrictas exigencias de volumen y rendimiento que demanda la industria procesadora de almidón y derivados.
“Hoy podemos decir que tenemos mandioca desarrollada en Paraguay, con identidad propia y con materiales que responden a las necesidades del sector productivo”, expresó Molinas con evidente optimismo frente a la audiencia. En ese mismo contexto de análisis económico, el viceministro señaló que el trabajo conjunto, estructurado de manera sinérgica entre los investigadores del IPTA, el moderno sistema de extensión rural del MAG y los inversores del sector privado, será la verdadera llave del éxito. Este nivel de cooperación garantizará que las nuevas variedades lleguen con celeridad a las organizaciones de productores, generando rentabilidad y mayores oportunidades financieras para la agricultura familiar.
Profundizando en las implicancias macroeconómicas del proyecto, la autoridad remarcó que la articulación eficiente entre los estamentos del Estado, las empresas compradoras y los labriegos constituye la única base sólida para afianzar nuestra seguridad alimentaria. Al mismo tiempo, este modelo de negocios promueve un canal directo para multiplicar los ingresos de las familias rurales, transitando gradualmente desde un cultivo de mera subsistencia hacia una matriz de producción planificada con fines netamente comerciales e industriales, lo cual impactará positivamente en los márgenes de ganancia agrícola.
Tras repasar los datos técnicos, el viceministro enfatizó que, después de un arduo proceso que involucró cuatro años ininterrumpidos de rigurosa investigación científica, Paraguay cuenta nuevamente con materiales genéticos debidamente registrados. Estas variedades logran resistir las cambiantes condiciones climáticas y sanitarias, respondiendo a la masiva demanda de consumo en fresco y a los volúmenes requeridos por las plantas fabriles. “Hoy avanzamos después de cuatro años de trabajo. Tenemos variedades para la industria, para el consumo y de doble propósito. No hay excusas para no impulsar nuevamente este rubro”, sentenció.
En la fase final de su alocución, Molinas efectuó una contundente convocatoria a los gerentes de extensión departamentales, jefes de agencias locales y técnicos operativos del MAG para que asuman la responsabilidad de multiplicar y socializar estos materiales en todo el territorio nacional. Además, renovó el pleno compromiso institucional del Gobierno de seguir fortaleciendo presupuestaria y técnicamente los diferentes centros de investigación del IPTA. El foco inmediato será potenciar el recinto de Choré para transformarlo en el mayor referente nacional en materia de generación y distribución de agrotecnologías. La exitosa actividad congregó a diversas autoridades, empresarios y estudiantes, quienes finalmente recorrieron las parcelas demostrativas para constatar también los excelentes avances logrados en el mejoramiento genético de rubros clave como la batata, el tomate y el pimiento.
A TENER EN CUENTA:
1 - Desarrollo de genética local: Tras cuatro años de investigación, Paraguay logró crear nuevas variedades de mandioca adaptadas a su clima y suelo, con opciones específicas para el consumo fresco, el uso industrial y de doble propósito.
2 - Impulso económico rural: El objetivo central es reposicionar a la mandioca como un rubro estratégico que deje de ser solo de subsistencia y pase a ser altamente comercial, aumentando la rentabilidad y los ingresos de la agricultura familiar.
3 - Distribución mediante alianzas: El Estado (MAG e IPTA) y el sector privado trabajarán en conjunto para multiplicar estas semillas y asegurar que lleguen rápidamente a las fincas de los productores en todo el país.


