La reciente visita del fundador de la reconocida cadena de tiendas Havan, Luciano Hang, no sólo alimentó las expectativas sobre la apertura de las emblemáticas megatiendas, sino que ratificó una tendencia cada vez más evidente, que las grandes compañías brasileñas continúan apostando por Paraguay como plataforma de expansión y crecimiento.
Durante una agenda de dos días, Hang recorrió Asunción, visitó instalaciones industriales, mantuvo reuniones con autoridades nacionales y analizó las condiciones logísticas, tributarias y comerciales del país. El empresario confirmó que su grupo trabaja en un plan de negocios y estudia la factibilidad de instalar sus propias tiendas en territorio paraguayo, lo que podría concretarse en los próximos meses.
La eventual llegada de Havan representa mucho más que la apertura de una nueva cadena comercial. Se trata del desembarco de uno de los mayores conglomerados minoristas de Brasil, con cerca de 200 megatiendas, más de 25.000 trabajadores y una facturación anual que supera los 3.700 millones de dólares. La empresa proyecta incluso mayores ingresos para este año, consolidándose como uno de los principales referentes del consumo masivo en América Latina.
Pero el interés de Havan no surge de manera aislada. Paraguay viene acumulando en los últimos años una creciente presencia de capitales brasileños atraídos por la estabilidad macroeconómica, la baja presión tributaria, el régimen de maquila y la seguridad jurídica. Más de 250 empresas del vecino país ya operan bajo distintos esquemas productivos e industriales, generando miles de empleos y fortaleciendo las cadenas de valor locales.
El propio Hang reconoció públicamente que las ventajas competitivas paraguayas han despertado el interés de numerosos empresarios brasileños que buscan entornos más favorables para producir e invertir. Según expresó, los bajos impuestos, la libertad económica y las cuentas públicas equilibradas constituyen factores decisivos para la expansión empresarial.
La relación entre Havan y Paraguay, de hecho, ya existe. Parte de las sábanas, toallas y otros productos comercializados por la cadena en Brasil son elaborados por industrias maquiladoras instaladas en el país bajo el sello “Hecho en Paraguay”. El siguiente paso consiste ahora en trasladar esa relación comercial hacia una presencia directa en el mercado interno.
La instalación de las megatiendas implicaría nuevas inversiones en infraestructura, logística y generación de empleo, además de incrementar la competencia en el sector minorista. También consolidaría a Paraguay como un centro estratégico para la distribución regional, aprovechando su ubicación geográfica y sus ventajas operativas dentro del Mercosur.
En los últimos años, grandes grupos brasileños vinculados a la industria textil, alimenticia, metalúrgica y de servicios han elegido al país para ampliar sus operaciones. El fenómeno ya no se limita a la frontera ni a las tradicionales actividades comerciales de Ciudad del Este, sino que se extiende hacia complejos industriales, centros logísticos y proyectos de gran escala en distintos departamentos.
Para los analistas económicos, la llegada de nuevas corporaciones responde a una combinación de factores que incluyen previsibilidad macroeconómica, estabilidad monetaria y políticas orientadas a la atracción de inversiones. En contraste con la elevada carga tributaria y la complejidad burocrática que enfrentan muchas empresas en Brasil, Paraguay aparece como una alternativa competitiva para la expansión regional.
El desembarco de Havan podría convertirse así en uno de los hitos empresariales más importantes del año. No solo por la magnitud de la compañía, sino porque confirma una realidad cada vez más visible, Paraguay permanece en el radar de las grandes empresas brasileñas y continúa consolidándose como uno de los polos de inversión más dinámicos de América del Sur.
Mientras Luciano Hang y su equipo ultiman estudios de factibilidad y elaboran sus planes de negocios, el mercado local observa con expectativa una operación que podría marcar el inicio de una nueva etapa en la integración económica entre ambos países y reforzar la imagen de Paraguay como destino privilegiado para el capital regional.


