El balance de la DNIT arroja luz sobre el complejo entramado de nuestra macroeconomía durante la primera mitad del año. Entre los meses de enero y junio, la suma acumulada trepó hasta los G. 21.731.046 millones. Este guarismo se traduce en un alentador avance del 1,8% en relación al mismo segmento temporal del ejercicio anterior, permitiendo de este modo al fisco embolsar una diferencia positiva de G. 383.141 millones, claves para oxigenar el ajustado Presupuesto General de la Nación (PGN).
Efecto cambiario en las aduanas
El comportamiento de junio desnudó una vulnerabilidad clave: la fuerte fluctuación cambiaria. Los ingresos en dicho mes sumaron G. 2.988.126 millones (USD 491,3 millones), evidenciando una inesperada caída del 5,9% interanual. El principal causante fue el área aduanera, que recaudó G. 1.284.658 millones (USD 213,4 millones), un desplome del -18,2%. El guaraní paraguayo se apreció un 21,9% en junio, reduciendo así un -20,9% la base imponible en la moneda local.
Los impuestos internos rescatan la meta
En contrapartida, la Gerencia General de Impuestos Internos se lució al inyectar G. 1.703.468 millones (unos USD 282,9 millones) a la caja central. Esto representó una suba del 6,1% interanual, sustentada en la firmeza del IVA y apuntalada por rubros elementales que lideraron todos los aportes, tales como, el comercio y los servicios, agua y electricidad, así como las telecomunicaciones.


