La Cumbre del Mercosur, celebrada recientemente en nuestra ciudad capital, ha trascendido la tradicional agenda política para convertirse en el epicentro indiscutido de la estrategia económica regional. En este escenario de alta relevancia, la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) ofició de anfitriona ante una nutrida misión empresarial chilena, marcando un hito fundamental para la integración productiva de ambos mercados.
La delegación andina estuvo conformada por altas autoridades del Gobierno de Chile y los máximos referentes de sus dos organizaciones empresariales más influyentes, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), el principal motor industrial del país trasandino. Por el lado nacional, la mesa de diálogo reunió a líderes y ejecutivos de rubros neurálgicos para nuestra economía, abarcando los sectores farmacéutico, metalúrgico, alimentario, forestal, agroindustrial, de la construcción, parques industriales y producción avícola.
El titular de Feprinco y de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, fue el encargado de abrir la sesión. Durante su exposición, detalló la sostenida robustez de la macroeconomía nacional y el franco desarrollo del sector manufacturero. Duarte subrayó cómo nuestras ventajas competitivas actuales, estabilidad monetaria, energía limpia y regímenes fiscales atractivos posicionan al Paraguay como un imán para la inversión extranjera directa.
“Paraguay y Chile ya mantienen una relación comercial sólida, pero el desafío ahora es transformar ese vínculo en una agenda permanente de cooperación empresarial. Queremos que estos encuentros impulsen nuevas inversiones, fortalezcan las cadenas de valor y generen oportunidades concretas para las empresas de ambos países, aprovechando las fortalezas y ventajas competitivas que ofrece cada una de nuestras economías”, expresó Duarte ante los presentes.
Desde la óptica de la comitiva visitante, el mercado guaraní ocupa un lugar preponderante. Rosario Navarro, presidenta de Sofofa, remarcó que Paraguay es un socio estratégico dentro de la agenda de los industriales chilenos y destacó el enorme valor de mantener una articulación fluida entre el sector público y el capital privado. “Queremos seguir fortaleciendo esta relación para que las oportunidades que hoy existen se traduzcan en más inversiones, mayor cooperación empresarial y proyectos de largo plazo que impulsen el desarrollo de ambos países”, afirmó.
El programa incluyó un dinámico espacio de diálogo donde los referentes paraguayos plantearon consultas vitales sobre logística e infraestructura. Uno de los temas más debatidos fue el aprovechamiento de los puertos del norte de Chile como plataforma de salida hacia los codiciados mercados de Asia-Pacífico. Además, se analizó la incorporación de firmas locales a las cadenas globales de valor y las enormes oportunidades para cooperar en transformación digital, innovación y transferencia tecnológica.
Los datos del último ciclo económico hablan por sí solos y demuestran la solidez de esta alianza. Según los registros oficiales del 2025, Chile se ha consolidado firmemente como el cuarto destino más importante de nuestras exportaciones.
El intercambio comercial bilateral superó los USD 1.223 millones, impulsado por unas exportaciones paraguayas que alcanzaron la cifra de USD 1.065 millones, lo que finalmente generó en la balanza comercial un superávit superior a los USD 900 millones a favor de nuestro país.
Estas métricas revelan un panorama sumamente alentador, pero al mismo tiempo exhiben el amplio potencial inexplorado que aún existe. La diversificación sistemática de la oferta exportable paraguaya y el crecimiento de la manufactura con mayor valor agregado son los próximos pasos lógicos para blindar y expandir esta relación comercial.
Otro de los ejes transversales del encuentro fue el avance del Corredor Bioceánico. Esta colosal obra de infraestructura es vista por ambos bloques como la llave maestra para la conectividad regional. Su consolidación no solo abaratará los costos logísticos, sino que transformará radicalmente la competitividad del Paraguay, abriendo una ruta directa y eficiente hacia el Océano Pacífico.
El cónclave cerró dejando instalada una mesa de trabajo ininterrumpida entre ambos sectores empresariales. En un momento donde Paraguay busca agresivamente ampliar su inserción internacional, esta articulación institucional emerge como el instrumento definitivo para traducir el actual dinamismo comercial en proyectos y fábricas reales que impulsen el desarrollo nacional.
PUNTOS CLAVE:
1- Atracción de inversiones y cooperación bilateral: Paraguay expuso su estabilidad macroeconómica y sus ventajas competitivas (energía limpia e incentivos fiscales) ante líderes empresariales chilenos, con el objetivo de pasar del intercambio comercial a una agenda de inversión extranjera y cooperación permanente.
2- Integración logística y acceso al Asia-Pacífico: Se destacó la importancia estratégica del Corredor Bioceánico y el aprovechamiento de los puertos del norte de Chile como vías fundamentales para reducir costos y conectar la producción paraguaya con los mercados globales.
3- Sólido desempeño comercial y potencial de diversificación: Respaldados por un intercambio bilateral superior a los USD 1.223 millones (con fuerte superávit para Paraguay), ambos países buscan ahora diversificar la oferta exportable e integrar a las firmas locales en las cadenas globales de valor.


