Las principales distribuidoras del país ajustaron recientemente sus valores para equiparar los precios establecidos por Petropar. El diésel común pasó a comercializarse en G. 8.200 por litro, mientras que el diésel premium se ubica entre G. 10.000 y G. 10.100, dependiendo de la empresa. La disminución representa una rebaja de hasta G. 730 por litro en algunos casos, una de las más significativas de los últimos meses.
El alivio para el sector productivo y para los consumidores llega después de un período de fuertes incrementos impulsados por la volatilidad internacional derivada de los conflictos en Oriente Medio y las oscilaciones del mercado energético global. Sin embargo, los analistas advierten que, pese a la mejora reciente, los precios todavía se mantienen por encima de los niveles previos a esas tensiones geopolíticas.
El petróleo internacional
La principal variable que determinará el comportamiento de los combustibles en Paraguay durante el corto plazo seguirá siendo la evolución del barril de petróleo. La reciente moderación de los precios internacionales generó condiciones para trasladar parte de esa reducción al mercado interno, aunque los empresarios del sector sostienen que es necesario observar la estabilidad de la tendencia antes de aplicar nuevas rebajas.
Desde la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios (Apesa) señalan que los costos de reposición continúan siendo el principal factor de análisis y que cualquier decisión dependerá de que la disminución del crudo se mantenga durante varias semanas consecutivas.
¿Pueden bajar también las naftas?
Las perspectivas para las gasolinas son moderadamente optimistas. La convergencia de precios entre los emblemas privados y Petropar, sumada a la reducción de la presión sobre los costos internacionales, abre la posibilidad de ajustes adicionales en las próximas semanas.
No obstante, especialistas advierten que existen otros elementos que inciden en la estructura final de precios, como los costos logísticos, los niveles de inventario adquiridos a valores más altos y la evolución del tipo de cambio, factores que podrían ralentizar nuevas reducciones inmediatas.
A comienzos de este año, el Gobierno ya había impulsado una disminución general de G. 250 por litro en todos los combustibles comercializados por Petropar, en lo que constituyó la primera baja del 2026. Desde entonces, el comportamiento del mercado ha alternado períodos de ajustes al alza y a la baja, siguiendo las turbulencias del escenario internacional.
Impacto del gasoil
La reducción del gasoil tiene un efecto multiplicador sobre la economía paraguaya. El combustible es esencial para el transporte de cargas, la producción agrícola, la logística y el funcionamiento de gran parte de la industria nacional. Una disminución sostenida puede contribuir a moderar costos operativos y aliviar presiones inflacionarias en diversos sectores.
Para los consumidores, la expectativa está puesta ahora en que las naftas acompañen la tendencia descendente. Si el petróleo internacional mantiene los niveles actuales y no se producen nuevos episodios de inestabilidad geopolítica, el mercado paraguayo podría registrar nuevas rebajas antes del cierre del invierno.
Por el momento, la señal es positiva, el gasoil ya comenzó a descender y el sector observa con cautela, pero también con optimismo, la posibilidad de que el alivio llegue al conjunto de los combustibles en el corto plazo.

