La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) abrió un proceso de licitación para adjudicar una licencia destinada a la explotación del servicio de televisión digital terrestre (TDT) con cobertura nacional. El objetivo oficial del ente regulador era incorporar un nuevo operador al mercado televisivo paraguayo y ampliar la competencia.
En tal sentido, el jefe de la Comisión de Recepción de Ofertas de la Conatel, ingeniero Martín Gómez, en diálogo con La Tribuna, comentó que en la víspera se aguardaba la presentación de ofertas de la Licitación Pública GR Nº 03/2025 de la Conatel para otorgar licencias de televisión digital terrestre (TDT) incluye una estación base en el departamento Central y 15 repetidoras en el interior del país.
Sin embargo –comentó el funcionario–, al cierre del plazo previsto para la recepción de ofertas no hubo un solo oferente que se haya presentado, por lo que la Conatel procedió a declarar desierto el llamado a licitación.
Agregó que lo más probable es que las firmas interesadas hayan realizado sus estudios finos de mercado e inversión y que no les cerraron los números motivo por el cual optaron por desistir de la presentación de sus ofertas.
Gómez informó además que este llamado ya está cerrado, al menos hasta que se evalúe el caso y existan elementos que indiquen la necesidad de un nuevo llamado en base a la cantidad de canales operativos y al costo de los equipos que siguen siendo altos para permitir inversiones importantes en el rubro.
Farsa desbaratada
El proceso licitatorio estuvo dirigido a personas físicas paraguayas o empresas privadas constituidas en el país cuyo objeto social incluya telecomunicaciones, radiocomunicaciones o radiodifusión. El pliego de bases y condiciones no exigía experiencia previa en televisión ni ser operador actual del mercado, aunque sí establecía condiciones legales, técnicas y económicas acordes a la explotación del sistema.
Pero, a pesar de la transparencia y la seriedad con que se llevó adelante todo el proceso, desde la publicación del llamado surgieron cuestionamientos de sectores vinculados a medios y políticos que señalaron que la licitación podría estar diseñada para favorecer a un grupo empresarial específico, supuestamente cercano al gobierno de Santiago Peña.
Las críticas, sin fundamento alguno y sin solvencia ética ni moral de sus autores, presentaron el llamado de la Conatel como un concurso direccionado para favorecer exclusivamente a una sola firma, cuando fueron tres las personas físicas y jurídicas que mostraron interés, todas con las mismas oportunidades.
No obstante, la declaración de “desierto” al llamado a licitación de la Conatel, echa por tierra el bulo o la desinformación de medios como ABC Color (empresa perteneciente al Grupo Zuccolillo, conglomerado empresarial que incluye además firmas como banco Atlas SA, Inmobiliaria del Este SA, Biggie, Agroshopping, algunas de ellas con procesos judiciales y otras investigadas por la Fiscalía), o como Telefuturo y otros medios del Grupo Vierci, que, desde un principio, apelaron a la falsedad de la información para intentar influir en forma negativa ante la opinión pública sobre un proceso absolutamente transparente.
Asimismo, la licitación de canales de televisión digital de la Conatel declarada desierta, es la prueba más clara de cómo el senador Rafael Filizzola (otro que cuestionó el llamado) utiliza un discurso político populista basado en la teoría de la conspiración, el cual se desmorona por completo ante la cruda realidad de los hechos.
El congresista acusó abiertamente al gobierno de Santiago Peña de direccionar el pliego de bases y condiciones. Sin embargo, su teoría fracasó estrepitosamente, ya que la licitación no tuvo ni un solo oferente y quedó desierta, muy por el contrario a la licitación de helicópteros para la Policía, llevado a cabo por Rafael Filizzola y por el cual el diputado fue procesado ante las graves irregularidades detectadas por el Ministerio Público.
PUNTOS CLAVES
TEXTO:
1- La licitación quedó vacía: La Conatel cerró el concurso para dar una nueva licencia de televisión digital porque ninguna empresa se presentó a competir.
2- Se cayó la mentira: El resultado del concurso demostró que eran falsas las acusaciones de algunos medios y políticos. Ellos decían que el proceso estaba arreglado en secreto para favorecer a un solo grupo empresarial amigo del Gobierno.
3- Críticas sin pruebas: El hecho señala que las denuncias de canales, diarios y políticos, como el senador Rafael Filizzola, eran solo discursos falsos y teorías de conspiración que se desmoronaron al no presentarse ningún comprador.


