El mercado mundial de la energía comenzó a reaccionar de manera positiva. Esto ocurrió luego de la firma de un acuerdo de paz entre los gobiernos de Estados Unidos e Irán. Una de las consecuencias directas de este pacto fue la reapertura del estrecho de Ormuz. Esta zona es una de las rutas más importantes del planeta para el transporte de petróleo. Al abrirse este paso, los precios internacionales de los combustibles empezaron a registrar una tendencia a la baja de forma inmediata.
En Paraguay, la petrolera estatal Petropar sigue muy de cerca cada uno de estos movimientos. El presidente de la entidad, William Wilka, confirmó que están analizando el comportamiento de los mercados. Explicó que la primera reacción de los combustibles fue de una caída de los precios. Sin embargo, el directivo se mostró prudente. Afirmó que todavía es necesario ver si esta disminución de los costos se va a mantener en el tiempo. También señaló que se debe observar si los países involucrados van a respetar los puntos del acuerdo de paz, ya que todavía existe mucha especulación en el sector.
El titular de Petropar recordó que los precios locales no bajan de un día para el otro. Esto se debe a que otros actores importantes del negocio tardan en reaccionar. Entre ellos se encuentran los armadores de barcos, los operadores de las cargas y las empresas aseguradoras. Estas compañías no modifican sus tarifas de forma automática ante la caída de las materias primas. Por ello, la estatal mantiene un monitoreo constante de la situación antes de tomar cualquier decisión sobre los precios en las estaciones de servicio.
Una de las grandes preguntas de los ciudadanos es cuándo se sentirá el alivio en los bolsillos. Wilka fue muy claro al explicar que los procesos de transporte son largos y complejos.
Si Paraguay compra combustible desde la Costa del Golfo en Estados Unidos, desde Asia o desde Europa, el viaje en barco por el océano tarda entre 20 y 23 días. A ese tiempo se le deben sumar otros 15 o 17 días de viaje por la hidrovía a través de los ríos. En total, el producto tarda entre 30 y 40 días en llegar a los tanques de Paraguay.
Por esta razón, el presidente de Petropar estimó que todo el sistema de costos se empezará a normalizar en un plazo de dos a tres meses. Wilka reconoció que tres meses puede parecer mucho tiempo para la gente. Sin embargo, recordó que el impacto de la guerra fue muy fuerte y generó una gran falta de productos a nivel mundial. El desajuste global fue tan profundo que la solución requiere paciencia y una mirada a mediano plazo.
A pesar de esta espera, el directivo dejó una promesa clara para los consumidores. Aseguró que la empresa es la más interesada en reducir los costos. Prometió que apenas tengan un margen económico que lo permita, trasladarán la baja de forma inmediata a la gente. Wilka recordó que Petropar siempre ha mantenido la política de ser los primeros en bajar los precios y los últimos en aumentar cuando las papas queman.
El titular de la petrolera también llevó tranquilidad sobre el abastecimiento en el país. Petropar maneja una política estratégica de reservas que le permite asegurar el producto por un mínimo de tres meses, e incluso más tiempo. Esta medida no depende de si el precio internacional está caro o barato. La empresa compra y repone mercadería todos los meses de forma constante para no quedar sin combustible.







