Chile volvió a ubicarse como el principal mercado para la carne vacuna paraguaya en los primeros cinco meses del año, consolidando su peso dentro de la canasta exportadora del sector pecuario. El dato surge del informe de avance de certificados sanitarios emitidos por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), correspondiente al período comprendido entre enero y mayo del 2026.
De acuerdo con el reporte oficial, las exportaciones de carne y menudencia bovina alcanzaron USD 747,3 millones, con 124,6 millones de kilos enviados al exterior. Dentro de ese segmento, Chile concentró el 35% del valor FOB exportado, posicionándose por encima de otros destinos relevantes como Estados Unidos, Israel, Taiwán, Canadá y Brasil.
El liderazgo chileno confirma la importancia de ese mercado para la ganadería paraguaya, no solo por su volumen de compra, sino también por su capacidad de sostener una demanda constante por la proteína roja nacional. A lo largo de los últimos años, Chile se mantuvo entre los destinos más dinámicos para la carne paraguaya y sigue siendo una plaza clave para los frigoríficos habilitados.
El informe de Senacsa muestra que la carne bovina, por sí sola, generó USD 709,6 millones entre enero y mayo, con 106,3 millones de kilos exportados. Si bien el volumen fue menor al registrado en el mismo período del año pasado, cuando se habían enviado 149,5 millones de kilos, el valor se mantuvo en un nivel importante para la economía nacional.
La diferencia entre volumen y facturación refleja una mejora relativa en los precios de exportación. En comparación con el 2025, los envíos de carne bovina cayeron 28,86% en peso, mientras que el valor FOB disminuyó 16,30%. Esto indica que la cotización internacional ayudó a amortiguar parte de la reducción en los embarques.
Además de Chile, otros mercados tuvieron una participación relevante en la demanda de carne bovina paraguaya. Estados Unidos representó el 15% del valor FOB, Israel el 14% y Taiwán el 12%. Más atrás aparecen Canadá y Brasil, ambos con 6%, seguidos por la Unión Europea, Rusia, proveeduría marítima y otros destinos.
La presencia de estos mercados muestra una estructura exportadora diversificada, aunque con Chile como comprador dominante. Esta distribución resulta clave para la industria frigorífica local, que depende de la apertura y el sostenimiento de plazas internacionales para colocar cortes de mayor valor y mantener activa la cadena productiva.
En el caso de la menudencia bovina, los envíos alcanzaron USD 37,6 millones, con 18,3 millones de kilos exportados. Aunque su participación es menor frente a la carne, este segmento contribuye a mejorar el aprovechamiento integral del animal y suma ingresos adicionales para la cadena.
El reporte también consigna que el total de exportaciones de carnes, menudencias, productos y subproductos de origen animal llegó a USD 920,3 millones, con 217,5 millones de kilos embarcados entre enero y mayo. La cifra incluye, además del rubro bovino, exportaciones porcinas, aviares y subproductos comestibles y no comestibles.
Dentro de esa composición, la carne bovina sigue siendo el motor principal. Sin embargo, el desempeño de otros rubros también empieza a ganar espacio. La carne porcina exportó USD 21,9 millones, impulsada principalmente por Taiwán, mientras que la especie aviar sumó USD 6,3 millones, con Irak como principal destino.
El resultado general deja una señal clara para el negocio ganadero: Paraguay sigue encontrando en los mercados externos una vía central para valorizar su producción. En ese mapa, Chile continúa como socio estratégico para la carne vacuna nacional, mientras otros destinos permiten diversificar riesgos y ampliar oportunidades comerciales.

