Al cierre del mes de mayo, el sector pecuario nacional registró ingresos por USD 920,3 millones en concepto de exportaciones, correspondientes a un volumen de 217,5 millones de kilos de productos y subproductos de origen animal. Según el último informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), la cifra se da pese a una reducción del 23,67% en el volumen total de los envíos en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La carne bovina lidera, pero en retroceso
La carne bovina se mantuvo, una vez más, como la principal fuerza del comercio exterior pecuario, aportando divisas por USD 709 millones. Sin embargo, este renglón experimentó una caída del 16,4% respecto al 2025.
Una tendencia similar se observó en las menudencias bovinas, las cuales generaron ingresos por USD 37,6 millones, marcando una retracción del 33,9% frente al mismo lapso del año pasado. A pesar de estas mermas, los mercados de Chile, Israel y Estados Unidos continúan afianzados como los principales compradores de la proteína roja paraguaya.
El impulso de los rubros alternativos
La reducción en el volumen del sector bovino encontró un fuerte contrapeso en el creciente dinamismo de otras áreas de la producción, las cuales permitieron equilibrar la balanza comercial.
La carne porcina fue una de las grandes protagonistas del periodo, registrando un salto del 39,67% que se tradujo en ventas por USD 21,9 millones. Taiwán, Brasil y Uruguay se destacaron como los destinos predilectos para este producto.
Por su parte, el segmento aviar no se quedó atrás y logró un incremento del 40,43%, inyectando USD 4,9 millones a la economía nacional, con envíos que conquistaron mercados como Irak, Vietnam y Kosovo.
A la par de las carnes, los despojos y subproductos presentaron un incremento extraordinario del 52,92%, un indicador impulsado directamente por el mejor aprovechamiento integral de la producción pecuaria.
Diversificación y sostenibilidad económica
Las cifras emitidas por el Senacsa evidencian el buen desempeño general de los diferentes eslabones del sector ganadero. La compensación lograda por las aves y los cerdos frente a la caída bovina marca la apertura hacia una diversificación real de la oferta exportable y de los mercados de destino.
Este comportamiento resulta un factor clave para el país, asegurando el sostenimiento consolidado de los ingresos y ratificando al sector pecuario como uno de los pilares más resilientes de la economía paraguaya.


