En 2025 Paraguay registró 47.687 solicitudes de residencia (+63 % interanual), de las cuales alrededor del 47% corresponden a ciudadanos brasileños. Esta tendencia se mantuvo incluso al inicio del 2026 y gran parte de este fenómeno migratorio se concentra en el sector industrial, la maquila y los agronegocios. Grandes corporaciones brasileñas trasladan sus fábricas y sedes logísticas para operar con costos notablemente inferiores.
La industria brasileña encuentra en Paraguay un terreno cada vez más favorable para expandir operaciones, instalar plantas productivas y fortalecer su presencia regional. El fenómeno, que en años anteriores estaba concentrado en grandes proyectos industriales o en empresas vinculadas al régimen de maquila, hoy se extiende a distintas escalas, desde gigantes globales hasta compañías medianas que buscan ganar competitividad sin abandonar sus estructuras en Brasil.
El movimiento se da en un contexto en el que Paraguay aparece como plataforma atractiva para la inversión extranjera, principalmente por su régimen tributario, los incentivos a la producción, la estabilidad macroeconómica y la posibilidad de operar con menores costos dentro del Mercosur. A esto se suma una dinámica fronteriza histórica con Brasil, que facilita la radicación de empresarios y el desarrollo de nuevas unidades productivas.
El éxodo de empresas brasileñas hacia tierras guaraníes es tal, que el propio alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, hizo un llamado desesperado a la tecnológica Google para que no deje el país ante la posibilidad de que dicha firma también desembarque en Paraguay.
De acuerdo con datos del Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (Suace), dependiente del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), solo en el primer cuatrimestre del año más de 150 Empresas por Acciones Simplificadas constituidas en Paraguay registraron capital de origen brasileño. Además, el MIC expidió más de 130 constancias de inversionista extranjero, conocidas como Investor Pass, de las cuales aproximadamente el 75% corresponde a ciudadanos brasileños.
“Brasil lidera tanto en la radicación de inversionistas como en el origen de capital de las empresas constituidas en Paraguay. Y esto ya ocurre por segundo año consecutivo, con números que siguen creciendo”, señaló Leticia Giménez, secretaria general del Suace, al explicar el comportamiento reciente de este flujo empresarial.
La funcionaria indicó que el crecimiento ya marca una diferencia frente a años anteriores. Durante todo el 2025 se habían registrado cerca de 90 inversionistas brasileños radicados mediante este sistema simplificado, mientras que este año esa cifra prácticamente fue alcanzada antes del cierre del primer semestre. “Va en aumento. Muchos inversionistas vienen a abrir operaciones acá sin necesariamente cerrar o abandonar sus empresas en Brasil. Son operaciones complementarias”, afirmó.
Entre los anuncios de mayor peso aparece Dass, fabricante brasileña de indumentaria y calzados deportivos para marcas internacionales como Nike, Adidas y Umbro. La firma proyecta una inversión de USD 40 millones para ampliar su producción en Paraguay a través de Tecxin, su planta local ubicada en Mariano Roque Alonso. Desde el Gobierno aclararon que no se trata de una mudanza industrial desde otros mercados, sino de una estrategia de expansión regional.
Otro caso relevante es el retorno de JBS, la mayor procesadora de proteínas del mundo, que confirmó una inversión de USD 135 millones para volver al mercado paraguayo después de siete años. El proyecto contempla la modernización de una planta avícola en Campo 9, departamento de Caaguazú, con capacidad para procesar hasta 100.000 aves por día y generar alrededor de 1.100 empleos directos.
Sin embargo, el fenómeno no se agota en las grandes corporaciones. Empresas medianas también empiezan a mirar a Paraguay como base productiva. BOOS Mangueiras e Eletrodutos Ltda., especializada en electroductos corrugados y mangueras técnicas, anunció la instalación de una unidad en el país con una inversión inicial de USD 500.000 y la creación de unos 30 puestos de trabajo directos. Su producción estará orientada exclusivamente al mercado brasileño.
El sector textil aparece como uno de los más dinámicos dentro de esta nueva ola de inversiones. Fiasul, empresa con sede en Paraná, prevé invertir inicialmente USD 10 millones para instalar una hilandería con capacidad de producir hasta 400 toneladas mensuales y generar entre 100 y 150 empleos en una primera etapa. También se suma Karsten, histórica firma de Santa Catarina, que comenzará a operar en Alto Paraná con artículos textiles para el hogar.
A este grupo se agrega Döhler SA, fundada en 1881 y considerada una de las principales industrias textiles brasileñas, que eligió Coronel Oviedo para instalar su primera planta fuera de Brasil. La decisión refuerza el posicionamiento de Paraguay como plataforma industrial para exportación, especialmente bajo el régimen de maquila.
Según Giménez, aunque el factor tributario sigue siendo uno de los principales atractivos, no es el único. “Muchos vienen por la parte tributaria, por los incentivos y las facilidades que se ofrecen en Paraguay, pero también influyen la mano de obra joven, la simplificación de trámites y la posibilidad de obtener rápidamente documentación y radicación”, explicó.
Las inversiones se concentran principalmente en Alto Paraná, Amambay, Central y capital, zonas con fuerte vinculación económica con Brasil. En ese escenario, Paraguay consolida una ventaja estratégica: ofrece condiciones para que empresas del vecino país produzcan con mayor eficiencia, mantengan su mercado natural y, al mismo tiempo, ganen escala desde una base local.


