El martes 19 de mayo inició el ingreso de los primeros camiones repletos de caña dulce, este martes se dio el pitazo inicial a la zafra 2026 en la Planta Alcoholera de Petropar. El hecho no pasó desapercibido en la región, ya que volver a tener un inicio de molienda temprano representa un respiro financiero y una inyección económica directa para el distrito.
El titular de la Asociación de Cañicultores, Cristian Fonseca, no ocultó su entusiasmo y destacó la buena predisposición del presidente del emblema estatal, William Wilka, para coordinar los trabajos, garantizando asistencia técnica e insumos.
“La zafra significa mejor calidad de vida para miles de familias que dependen directa e indirectamente del rubro”, mencionó Fonseca, quien además aprovechó para felicitar al gerente de la alcoholera, Eder Villagra, y a todo su equipo técnico por dejar las maquinarias a punto para el desafío.
Un mandato presidencial y el valor de la dignidad
Durante el recorrido por las instalaciones, William Wilka, presidente de Petropar, fue categórico al señalar que el trabajo conjunto con los productores responde a un pedido expreso del presidente de la República, Santiago Peña.
Wilka reflexionó sobre el impacto social de la industria en la comunidad, afirmando que, más allá de la producción, la zafra en Troche “simboliza la esperanza y la dignidad del cañicultor”. Este esfuerzo se traduce en la materia prima que luego se transforma en el alcohol utilizado para la mezcla de los combustibles que mueve al país.
Bendición y fuerte respaldo de autoridades
Como es tradición, la jornada productiva arrancó con la fe por delante. Un sacerdote ofició la misa de bendición de la zafra 2026, dejando un mensaje claro: mantener el diálogo permanente entre todos los sectores para alcanzar el éxito común.
Con los motores ya en marcha y los primeros cargamentos ingresando a la báscula, la petrolera estatal reafirma su compromiso de fortalecer el sector cañero, apostando al desarrollo productivo y económico de la región.


