Las finanzas públicas cerraron el primer cuatrimestre del 2026 con un déficit fiscal acumulado equivalente al 0,8% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, las arcas del Estado tuvieron un ligero respiro en abril, mes que registró un superávit de G. 26,4 mil millones en la recaudación, lo que permitió amortiguar y reducir el déficit acumulado en lo que va del año.
Este escenario económico es el resultado de un “tira y afloje” entre ingresos moderados y un gasto público fuertemente enfocado en saldar cuentas pendientes de áreas sensibles.
La balanza de los ingresos: Luces y sombras en la recaudación
Los ingresos totales del Estado mostraron un modesto crecimiento acumulado del 1,9%. Este número positivo se sostuvo gracias al buen rendimiento de los ingresos tributarios internos, que saltaron un 5,3% al cierre de abril, impulsados principalmente por los vencimientos del Impuesto a la Renta Empresarial (IRE).
No obstante, no todas las ventanillas de recaudación tuvieron el mismo dinamismo.
Los impuestos vinculados al comercio exterior sufrieron una desaceleración. La apreciación del guaraní frente al dólar redujo la base imponible en moneda local, golpeando los números aduaneros.
Mientras que, los ingresos no tributarios sufrieron un duro revés, destacándose una drástica caída acumulada del 37,5% en los recursos provenientes de las entidades binacionales.
Prioridad al gasto social y pago por medicamentos
En la vereda de enfrente, el comportamiento del gasto público estuvo marcado por un incremento del 10,6% en los programas sociales prioritarios.
Esta inyección de recursos no fue casualidad. Se explica por el pago de mejores remuneraciones en sectores clave como educación, seguridad y salud; el aumento en jubilaciones y pensiones; y las transferencias directas al estratégico programa Hambre Cero. A esto se sumó un factor fundamental: el Estado metió la mano al bolsillo para regularizar los millonarios pagos atrasados en concepto de medicamentos.
Como dato positivo para las finanzas, el pago de intereses de la deuda mostró una contracción interanual del 0,5%, ayudando a contener el crecimiento del gasto total.
Reactivación mediante obras públicas
El informe también destaca el rol de la inversión pública, que alcanzó los G. 1.804 mil millones (USD 278,5 millones), representando el 0,45% del PIB. En este sector, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) fue el gran protagonista, logrando un incremento acumulado del 9,1% en su ejecución, enfocado principalmente en honrar y regularizar las deudas históricas con las empresas constructoras.
Mirando la película completa, en términos anualizados, el déficit fiscal se ubicó en G. 8,6 billones, lo que representa un 2,2% del PIB, con un resultado primario deficitario del 0,4%. Pese a los números en rojo, el panorama es levemente más alentador que el año pasado: ambos indicadores muestran una mejora de 0,2 puntos porcentuales del PIB si se los compara con abril del 2025.


