El sector de la construcción atraviesa un momento de marcados contrastes en 2026, de acuerdo a un informe de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco). Tras desacelerar su crecimiento interanual desde el último trimestre de 2024, el rubro se encuentra atravesando una firme recuperación. En el último trimestre de 2025, el producto interno bruto (PIB) del sector marcó G. 4 billones, cifra 4,3% superior a la de 2024.
El Indicador Mensual de Actividad para la economía creció un 3,8% interanual durante febrero. Este dinamismo fue impulsado por la actividad comercial y agrícola, mientras que el sector secundario con un crecimiento del 3% aportó en menor medida, repuntando tras la caída de 1,1% del mes previo gracias a manufacturas e insumos.
En sintonía con esta tendencia positiva, el Estimador de Cifras de Negocios para materiales de construcción también revirtió en febrero su caída del 10,9% interanual. Por ello, el sector se encuentra demandando cada vez más fuerza laboral.
Durante el primer trimestre de 2026, la industria incorporó a más de 22 mil personas a su población ocupada frente al mismo lapso de 2025, alcanzando un total de 279 mil trabajadores. Esta cantidad hoy representa el 8,7% del empleo total a nivel nacional, siendo la mayor proporción de ocupados en el sector desde finales del 2021. En cuanto a los ingresos de los trabajadores, la construcción mantuvo uno de los mayores crecimientos entre todos los sectores con un 12% interanual, situándose en G. 3,4 millones per cápita al mes.
En contrapartida, el país enfrenta desafíos en sus finanzas públicas. El Presupuesto General de la Nación 2026 dispone de G. 150 billones, un 5,4% más que en 2025, empujado por los gastos corrientes estatales. Los pagos de salarios e intereses subieron, mientras que el presupuesto para inversión física cayó 18,0%, quedando en G. 13,2 billones, unos USD 1.700 millones. Gran parte corresponde a las obras públicas con USD 1.300 millones, que engloban obras como el mantenimiento y la operatividad de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) y el circuito de líneas de 500 kV. Asimismo, destaca la mejora vial del tramo Cruce Centinela y la enorme Línea de Transmisión LT 220 kV de Villa Hayes. Estos cuatro proyectos equivalen al 25% del presupuesto para estas obras.
Además, las obras para un solo uso institucional rondan los USD 253 millones, donde sobresalen la construcción del Gran Hospital General y varias mejoras de unidades educativas. Así, en el Presupuesto General de la Nación (PGN) se incluyen mayores prestaciones sanitarias y un fortalecimiento de la atención primaria de salud. Sin embargo, el bajo nivel de ejecución presupuestaria sigue siendo una de las grandes limitantes para estos planes, afectando el ritmo de desarrollo de la infraestructura y el crecimiento económico del país.
En este contexto, es fundamental que el Estado fortalezca la eficiencia en la gestión y asignación de todos los recursos públicos para garantizar que las inversiones proyectadas se traduzcan en obras, empleo y mejoras sostenibles.

