La Ley de Responsabilidad Fiscal en Paraguay, concebida originalmente para proyectar disciplina ante los mercados internacionales y limitar la discrecionalidad política, enfrenta hoy cuestionamientos sobre su efectividad operativa.
Según el análisis del economista Daniel Correa, el cumplimiento estricto del tope de déficit fiscal del 1,5% se ha convertido en un obstáculo para la inversión pública, ya que el ajuste suele recaer en las obras y no en el gasto corriente. Esta entrevista fue emitida por el programa Espresso Informativo a través de La Tribu 650 AM.
El dilema de los candados financieros
La herramienta de responsabilidad fiscal buscaba disciplinar a la clase política para evitar la carga de gastos no financiables en el Presupuesto General de la Nación.
Sin embargo, Correa señaló que estos límites generan problemas secundarios cuando la estructura económica demanda inversión en infraestructura.
Al priorizar el cumplimiento del tope del déficit ante los inversores extranjeros, el Estado termina postergando proyectos de capital o ajustando programas de desarrollo, lo que frena el crecimiento potencial del país a largo plazo.
Ineficiencia en el control del gasto corriente
A pesar de las normativas vigentes, el gasto en salarios públicos y servicios operativos continúa creciendo sin un control riguroso por parte del Congreso Nacional.
El economista enfatizó que, si bien existen prohibiciones como el aumento salarial en años electorales, estas disposiciones han sido vulneradas reiteradamente.
La facilidad para “patear” las deudas de inversión para el siguiente ejercicio fiscal permite cumplir formalmente con la ley, pero no resuelve la calidad del gasto, manteniendo una estructura estatal sobredimensionada y poco eficiente.
Reformas estructurales y costos políticos
Para el analista, el actual gobierno perdió una oportunidad estratégica al no impulsar reformas profundas durante sus primeros meses de gestión, periodo conocido como la “luna de miel” política.
Reformas críticas como la de la Caja Fiscal y la Ley del Servicio Civil requieren de una mayoría parlamentaria que se agota con el tiempo. Daniel Correa sostuvo que los cambios necesarios tienen un costo político alto que pocos gobernantes están dispuestos a asumir, prefiriendo soluciones temporales que obligan a retomar la misma discusión pocos años después.
Brecha entre macroeconomía y presupuesto familiar
Aunque los indicadores de crecimiento económico de Paraguay son positivos, la mejora no se traslada de manera equitativa a todos los estratos de la sociedad.
La informalidad laboral y la falta de capital humano impiden que un volumen importante de familias se beneficie de las bondades del mercado formal.
El economista subrayó que el sector de ingresos medios sufre una degradación de su capacidad de compra, ya que sus salarios no crecen a la misma velocidad que los precios de la canasta básica, especialmente en rubros sensibles como el cárnico.
Desafíos en la formalización de la economía
El acceso a servicios financieros y la transición hacia el empleo formal son los motores necesarios para reducir la brecha social.
Correa argumentó que el salario mínimo debe ser entendido únicamente como un ingreso de entrada al mercado laboral y no como un monto suficiente para cubrir todas las necesidades de una familia.
La solución real pasa por mejorar la productividad y facilitar que las pequeñas empresas accedan a créditos sin recurrir a la usura, permitiendo que los beneficios de la estabilidad macroeconómica alcancen finalmente al bolsillo ciudadano.


