La economía paraguaya mantiene su buen ritmo de expansión. De acuerdo con el último reporte del ente monetario, la proyección de crecimiento del 4,2% para este año sigue en pie, aunque impulsada por una nueva dinámica en su estructura interna.
El principal motor de este optimismo recae nuevamente sobre el campo. El informe contempla un desempeño superior al esperado en el sector agrícola, fuertemente favorecido por las excelentes perspectivas de producción en diversos cultivos, con la soja como gran protagonista de la temporada.
En paralelo, el sector terciario también muestra signos de aceleración. El BCP ajustó al alza las proyecciones para el rubro de “otros servicios”, apoyado en las expectativas de un mayor movimiento en el transporte y un repunte en la intermediación financiera.
El desafío de los precios y los combustibles
En materia de precios, el panorama resulta alentador para el bolsillo del ciudadano. La proyección de inflación general para el cierre de 2026 se mantiene inamovible en la meta del 3,5%.
Si bien desde la banca matriz reconocen que los precios de los combustibles sufrieron incrementos por encima de lo que se preveía en diciembre pasado, esta suba fue amortiguada. Según explicaron los técnicos del BCP, la inflación observada en el resto de los bienes de la canasta familiar durante el primer trimestre resultó ser menor a la anticipada, lo que permitió equilibrar la balanza.
Para garantizar esta estabilidad, el Comité de Política Monetaria (CPM) adelantó que mantendrá una postura prudente. El ente seguirá monitoreando de cerca los posibles riesgos derivados del entorno externo, evaluando constantemente su impacto para tomar las medidas que sean necesarias y asegurar así que la inflación converja hacia la meta establecida en su horizonte de política monetaria.


