Una comitiva oficial del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) realizó este recorrido de verificación para constatar el avance de las obras de maquinización del brazo Aña Cuá y la actualización tecnológica de la Central Hidroeléctrica Yacyretá. Este megaproyecto, impulsado de manera conjunta entre Paraguay y Argentina, es considerado estratégico para el desarrollo energético e industrial de la nación.
La delegación estatal que inspeccionó las labores estuvo encabezada por el viceministro de Minas y Energías, Mauricio Bejarano, quien estuvo acompañado por el director de Hidrocarburos, Julio Albertini; el director de Recursos Energéticos, Fabio Lucantonio, y Giuliano Franco.
“La condición de gema en el mundo”
Durante el recorrido por el frente de obras, el viceministro Bejarano destacó el impacto a largo plazo de esta infraestructura.
“Esta obra significa la construcción de un futuro en nuestro país, previendo mayor cantidad de energía renovable que nos permita tener la condición de gema en el mundo”, remarcó el alto funcionario.
Bejarano precisó que la nueva central aportará al sistema eléctrico nacional unos 270 megavatios (MW) adicionales. Esta inyección de energía firme y renovable será un factor fundamental para atraer futuras inversiones industriales al país.
Cifras clave y detalles técnicos del proyecto
La maquinización del brazo Aña Cuá busca poner fin a décadas en las que el caudal ecológico del río Paraná fluyó sin generar réditos económicos. Los datos más destacados de la obra incluyen una inversión total de USD 450 millones, con una tecnología instalada puesta en marcha para tres turbinas tipo Kaplan. Un incremento de producción, que aumentará la generación de energía eléctrica anual de Yacyretá en un 10%.
El Impacto económico, permitirá ingresos adicionales estimados en USD 90 millones anuales que a su vez, generará 560 puestos de trabajo, destacándose el liderazgo de profesionales paraguayos altamente calificados en el proyecto.
Política Energética 2050
Esta iniciativa se ejecuta bajo la administración del presidente Santiago Peña y se enmarca dentro de los lineamientos estratégicos de la Política Energética Nacional 2050.
Además de verificar los avances en la modernización de la central existente, las autoridades destacaron que Aña Cuá es solo el inicio del aprovechamiento integral del potencial hidroeléctrico del río Paraná. El gobierno ya tiene en la mira el desarrollo de futuros proyectos binacionales, como la construcción de las represas de Corpus e Itatí-Itacorá, asegurando así la soberanía y la potencia energética del Paraguay para las próximas décadas.








