La semana pasada los abogados defensores del presidente del banco Atlas, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar y otros siete miembros del directorio, presentaron ante el Juzgado de Delitos Económicos sendos recursos dilatorios en el proceso por lavado de dinero por el que están imputados. El objetivo de los mismos es no llegar a la audiencia de imposición de medidas cautelares, prevista para el día 15 del corriente.
Las presentaciones se basan en una reposición contra las providencias que admitieron la querella penal presentada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) en contra del banco Atlas y sus autoridades por el presunto hecho punible de lavado de activos.
El juez penal de garantías de Delitos Económicos, Humberto Otazú, según los plazos procesales, tiene tiempo hasta hoy de resolver sobre los recursos planteados por los imputados, lo que para algunos profesionales del derecho no son más que medidas dilatorias al proceso en busca de evitar la realización de la audiencia de imposición de medidas fijada por el mismo juez para el 15 de este mes.
Los fiscales
Recordemos que los agentes fiscales Jorge Arce Rolandi, Francisco Cabrera Sanabria y Verónica Valdez Rivas, integrantes de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, asignados para intervenir en la presente causa, tras una investigación de la denuncia presentada por la propia Conmebol, resolvieron imputar al presidente del banco Atlas, Miguel Ángel “Miki” Zaldívar, Jorge Enrique Vera, Celio Tunholi, Eleno Martínez Duarte, Eduardo Queiroz y José Miguel Páez Corvalán, además de la viuda e hijas del extinto dirigente deportivo Nicolás Leoz.
Para los agentes del Ministerio Público la actuación de los altos ejecutivos del banco Atlas configura el hecho punible de lavado de activos previsto en el Artículo 196 del Código Penal, al avalar la utilización de herramientas financieras del banco, como certificados de depósitos de ahorro (CDAs) y cuentas fiduciarias, por parte de Nicolás Leoz (+), sin aplicar los protocolos de seguridad antilavado que debían dispararse y sin advertir a las autoridades del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre el manejo de millonarios fondos con recursos presumiblemente ilícitos. Leoz realizó depósitos varias veces millonarios, fuera de los rangos normales establecidos para el perfil financiero que tenía, sin que esto haya sido motivo de alerta para los directivos del banco.
Los fiscales pidieron como medidas cautelares de los imputados la prohibición de salir del país, la firma periódica del libro de asistencia en la Justicia y una eventual fianza mientras se dirima el proceso en esferas judiciales.
De acuerdo a la denuncia de la Conmebol, Leoz desvió millonarios fondos de la organización del fútbol sudamericano hacia sus cuentas personales en varios bancos, entre ellos el banco Atlas, e incluso en el 2016, cuando ya había un pedido de captura internacional por parte de la justicia norteamericana por el caso FIFA Gate, los directivos del banco firmaron un contrato de fideicomiso con el exdirigente de manera a blindar los recursos para beneficio personal de los familiares.
El monto reclamado por la Conmebol asciende a unos USD 15 millones que, según la Confederación, corresponden a recursos que pertenecen a los clubes y asociaciones miembros de la matriz de fútbol.








