El presidente de la petrolera estatal Petropar, William Wilka, comunicó que la institución se encuentra ejecutando un proceso de monitoreo exhaustivo sobre la cotización internacional de los derivados del petróleo.
Esta medida responde de forma directa a las consecuencias del conflicto bélico que se inició en la región de Medio Oriente. El alto funcionario explicó detalladamente que la compleja coyuntura global ha disparado los precios de los energéticos de una manera extremadamente drástica.
Según lo expresado en el programa “Mina en La Tribu”, esta situación termina afectando de lleno la estructura de costos operativos y de importación en toda la región. Asimismo, indicó que, los reportes técnicos minuciosos de la empresa revelan que el impacto financiero ha sido desigual pero sumamente severo a nivel mundial, registrándose un aumento del 58% en el precio del diésel y un 40% en las naftas a nivel internacional.
Esta subida generalizada de todos los commodities ha generado una presión económica inmediata sobre el mercado local. En este escenario, el sector privado ya ha implementado severos ajustes que oscilan entre los 500 y 1.040 guaraníes por litro. Ante esta ineludible realidad, el titular de la petrolera estatal señaló que la entidad actúa con máxima cautela para evitar generar precios ficticios o graves distorsiones que luego requieran de subsidios estatales financieramente insostenibles.
La estrategia actual de la administración se centra en evaluar las reposiciones diarias de combustible y los niveles de stock de contingencia. El fin de este seguimiento es determinar el momento preciso en que la empresa deba ajustar inevitablemente sus tableros al público, sin comprometer jamás su sostenibilidad financiera ni su vital capacidad de inversión operativa.
La política de almacenamiento vigente de la petrolera contempla actualmente una reserva que alcanza para cubrir entre tres y cuatro meses de demanda interna. Esto permite amortiguar fluctuaciones bruscas mediante un sistema de costo promedio ponderado muy riguroso. Sin embargo, el presidente advirtió que poseer un market share cercano al 20% implica la tremenda responsabilidad de no abrir la canilla de forma indiscriminada, ya que un vaciamiento acelerado de los tanques por la migración masiva de los consumidores del sector privado podría provocar un temido quiebre de stock, según comentó a La Tribu 650 AM.
El objetivo primordial es lograr mantener el promedio de ventas y asegurar que las trescientas estaciones de servicio de la red nacional cuenten con el producto suficiente.
En lo que respecta al sector agroindustrial, la firma ha ratificado su inquebrantable compromiso de adquirir el 100% de la valiosa producción de los cañicultores censados. El acuerdo garantiza plenamente la recepción de la materia prima en la importante planta de Mauricio José Troche con éxito.


