La empresa estatal anunció una serie de compromisos tras la mesa de diálogo con la Asociación de Cañicultores de Mauricio José Troche. Entre los puntos principales, la petrolera confirmó la realización de la zafra alcoholera 2026 y la compra del 100% de la caña de azúcar producida por los agricultores censados de la planta.
Petropar también garantiza asistencia técnica e insumos agrícolas para los productores, así como la conformación de una mesa de trabajo conjunta para el seguimiento de las gestiones para la instalación de una nueva planta de molienda en el futuro.
Los compromisos asumidos entrarán en vigencia una vez que los cañicultores levanten las medidas de fuerza y con el compromiso de apelar siempre al diálogo.
El acuerdo es fruto del trabajo coordinado desde el gobierno del presidente Santigo Peña, a través de las autoridades de la petrolera y ministros del Poder Ejecutivo, gobernadores, con el claro objetivo de dar tranquilidad y pensando siempre en el bienestar y mejor calidad de vida de los cañicultores.
Para comprender el reciente acuerdo entre Petropar y los cañicultores de Mauricio José Troche, es necesario analizar los antecedentes de una crisis que se ha prolongado por varios años debido a problemas estructurales y promesas de infraestructura incumplidas.
Históricamente, el conflicto se ha centrado en la obsolescencia de la planta de molienda de Petropar en Troche, cuya capacidad operativa ha sido insuficiente para procesar el volumen de caña de azúcar producido en la zona. Esta situación se agravó tras el fallido proyecto de construcción de una nueva línea de molienda que, pese a millonarias inversiones iniciadas en administraciones anteriores, sufrió constantes retrasos y paralizaciones.
La tensión escaló en los últimos meses ante el temor de que la planta no estuviera en condiciones técnicas para la próxima temporada.
En comunicación con el programa radial “Espresso informativo”, de La Tribu 650 AM, Édgar Ortiz, representante del gremio de cañicultores, expuso ayer la crítica situación que atraviesan los productores en su constante lucha por la conclusión de la industria.



