El actual presidente de Petropar, William Wilka, confirmó que evaluará la fluctuación internacional antes de definir cualquier variación de precios. Además, descartó todo desabastecimiento, resaltó su rol regulador frente a los privados y buscará destrabar las protestas de cañicultores.
William Wilka, el nuevo presidente de Petróleos Paraguayos (Petropar), asumió el cargo tras la sorpresiva renuncia de su predecesor, Eddie Jara. En una entrevista con el programa “Espresso Informativo” de la Tribu 650 AM, Wilka admitió que el nombramiento lo tomó por sorpresa mientras se encontraba en pleno horario laboral. Aunque evitó profundizar en la salida de Eddie Jara, fue claro en su objetivo principal: fortalecer la empresa estatal y mantener resultados financieros positivos que beneficien a los ciudadanos.
Frente a la inestabilidad global por conflictos internacionales y los vaivenes en las cotizaciones, Wilka sugirió una postura de cautela. A diferencia de los emblemas privados que ya han comenzado a remarcar sus precios, Petropar no tomará decisiones apresuradas, aseguró.
El nuevo titular anunció que esperarán al cierre de la primera quincena de marzo para evaluar el comportamiento del mercado internacional. “No vamos a salir a la apresurada a tomar una decisión de suba de forma irresponsable. Vamos a ser serios”, mencionó, indicando que el objetivo es mantener precios que no castiguen la canasta básica.
En cuanto a la dinámica del mercado nacional, Wilka detalló que Petropar posee aproximadamente el 20% del sector consumidor, comercializando cerca de 60.000 metros cúbicos de combustible. El 80% restante se encuentra en manos del sector privado.
Ante las acusaciones de que este bloque mayoritario opera como un oligopolio o ejerce abuso de posición dominante, el presidente desestimó la idea, argumentando que las empresas son “tomadoras” de precios dictados por el mercado internacional y que las variaciones dependen de la capacidad y el momento de compra de cada importador.
Asimismo, Wilka fue categórico al descartar cualquier posibilidad de escasez de combustible en Paraguay, asegurando que todo el sector continúa importando productos con normalidad, independientemente de los ajustes de tarifas. “No va a haber escasez a no ser que haya un bloqueo en el río de la Plata”, afirmó.
De la misma forma, aclaró que el país no adquiere petróleo crudo, sino productos terminados en su totalidad, provenientes principalmente de la costa del Golfo de los Estados Unidos y, en menor medida, de Europa.
Otro de los frentes urgentes que debe atender la nueva administración es la protesta de los cañicultores en la localidad de Mauricio José Troche, quienes exigen un nuevo tren de molienda y mantienen bloqueos en las calles.
Wilka aseguró que ya ha mantenido reuniones con los manifestantes para explicarles el proceso y explorar alternativas. Confirmó que mantendrá abierto el canal de diálogo y que gestionará soluciones junto con el Poder Ejecutivo para destrabar el conflicto de manera pacífica.
Con estas declaraciones, la máxima autoridad petrolera busca transmitir confianza al consumidor en una coyuntura económica de altísimas exigencias.



