El sistema financiero paraguayo recibe una señal de respaldo internacional que refuerza su posicionamiento ante los mercados y abre una ventana de oportunidades para el crédito y la inversión. La calificadora Standard & Poor’s elevó la evaluación del riesgo económico del sistema bancario local de 7 a 6 en su escala BICRA —donde 1 es el menor riesgo y 10 el mayor— y cambió la perspectiva de la industria a “positiva”, desde “estable”.
La decisión se sustenta en indicadores concretos: crecimiento económico cercano al 4% anual, estabilidad en la calidad de activos y una reducción sostenida de la exposición crediticia a sectores cíclicos.
Según datos del Banco Central del Paraguay citados por la agencia, los préstamos al agro bajaron de 35% en el 2016 a 23% en el 2025, reflejando mayor diversificación. Los activos improductivos se ubicaron en 3,4%, por debajo del promedio histórico de la última década, mientras que las pérdidas crediticias se mantuvieron estables.
Aunque el sistema se mantiene en grupo 7 con ancla “bb”, S&P dejó abierta la posibilidad de una mejora adicional en los próximos 12 a 18 meses si continúan los avances regulatorios y la reducción de distorsiones de mercado.
Para el ciudadano, la señal externa puede traducirse gradualmente en mejores condiciones de financiamiento, mayor estabilidad del sistema y más respaldo al crédito para pymes y vivienda. En un contexto global exigente, el país consolida una imagen de mayor resiliencia macroeconómica y menor vulnerabilidad ante shocks externos.


