La ratificación de la calificación crediticia, por parte de las agencias internacionales confirmó la capacidad del país para honrar sus compromisos financieros en los plazos establecidos. Las evaluaciones de riesgo de la consultora Moody’s, mantuvieron la nota soberana en el rango de grado de inversión otorgado recientemente a la economía nacional. El análisis de los indicadores macroeconómicos, demuestra un ritmo positivo de crecimiento en el sector privado que contrasta con la situación del gasto estatal.
Advertencias sobre la estabilidad de los recursos estatales
Las señales de alerta sobre el déficit, exigen una gestión transparente de los recursos fiscales para evitar presiones financieras en los próximos años. Las revisiones periódicas de los compromisos financieros, destacan que el país responderá por sus obligaciones con los tenedores de bonos internacionales según datos vertidos para el programa Tribu Nativa por La Tribu 650 AM. Las dificultades con los proveedores locales, representan un reto urgente que demanda una cuantificación precisa por parte de las autoridades competentes.
Los atrasos en los pagos de servicios, generan diferencias entre los números manejados por los sectores empresariales y los registros del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Las estimaciones de la deuda acumulada, oscilan entre 400 y 1.800 millones de dólares según los reclamos presentados por los gremios de la construcción y de insumos médicos. El proceso de regularización de compromisos, requiere un esfuerzo sostenido para no poner en riesgo el funcionamiento de las pequeñas y medianas empresas.
Impacto en las metas del déficit fiscal y reajuste presupuestario
La meta de reducción del déficit fiscal, fijada en 1,5 por ciento para el presente ejercicio requerirá recortes en diversos programas gubernamentales. El nivel actual del déficit presupuestario, se ubica en torno al 2,6 por ciento sin incluir la totalidad de las obligaciones pendientes con los contratistas del Estado. El sinceramiento de las cuentas públicas, obligará a sincerar los números reales de los pasivos para mantener la credibilidad ante los mercados internacionales.
Las medidas de ajuste presupuestario, no podrán limitarse únicamente a la optimización de los gastos corrientes en las dependencias públicas. La postergación de inversiones de infraestructura, constituye una de las consecuencias inmediatas de la falta de espacio fiscal para asumir compromisos nuevos. Las proyecciones de cumplimiento de pagos, dependerán de la capacidad para estructurar un plan de cancelación gradual durante las próximas temporadas.
Desafíos para la sostenibilidad financiera a mediano plazo
El sostenimiento del grado de inversión, exigirá mantener la disciplina macroeconómica más allá de los logros de la presente administración. Las calificaciones futuras de riesgo crediticio, observarán con detenimiento las reformas estructurales encaminadas a mejorar la eficiencia de la administración pública. La previsibilidad para los inversores extranjeros, dependerá de la estabilidad de las reglas de juego y de la solidez de las instituciones financieras locales.
Los esfuerzos para abonar a los proveedores, demuestran la voluntad del gobierno por saldar las cuentas pendientes a pesar de las restricciones presupuestarias. La coordinación entre las carteras de Estado, resultará clave para transparentar el volumen total de la deuda interna en el menor tiempo posible. Las herramientas de financiamiento público, deberán orientarse a consolidar el perfil de endeudamiento sin comprometer los recursos de las siguientes generaciones.
Proyección de la estabilidad macroeconómica nacional
La preservación de los logros económicos, requiere un consenso amplio entre los sectores públicos y privados para blindar la estabilidad financiera del país. El fortalecimiento de la gestión gubernamental, permitirá consolidar la posición nacional en los mercados globales de capitales. Las perspectivas para el ciclo económico, se mantendrán favorables si se aplican los correctivos necesarios en las finanzas del Estado de forma responsable.
La atención a los desafíos fiscales inmediatos, garantizará que el crecimiento económico se traduzca en una mejora real para la ciudadanía según las reflexiones expresadas por el economista Jorge Garicoche.


