En el marco del denominado operativo Umbral 3.0, ejecutado por el Ministerio de Justicia, la cartera sanitaria desplegó un fuerte dispositivo médico para acompañar el traslado de más de 500 personas privadas de libertad. Los internos fueron reubicados desde la Penitenciaría Nacional de Tacumbú hasta el penal “Martín Mendoza”, en la ciudad de Emboscada.
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El procedimiento interinstitucional, que busca descongestionar y reorganizar el sistema penitenciario separando a condenados de procesados, requirió que cada uno de los reclusos fuera sometido a inspecciones médicas previas. El objetivo fue verificar el estado de salud de los internos y garantizar una atención oportuna ante cualquier eventualidad durante el trayecto.

Las acciones fueron articuladas por el Viceministerio de Atención Integral a la Salud y recayeron en el terreno sobre la III Región Sanitaria (Cordillera) y el Programa de Atención Primaria de la Salud (APS). Un contingente de médicos y licenciadas en enfermería tuvo a su cargo las evaluaciones clínicas y los controles preventivos a lo largo de todo el operativo de traslado.
Para asegurar una capacidad de respuesta inmediata ante posibles descompensaciones, las brigadas contaron con un importante lote de medicamentos esenciales, entre ellos analgésicos, antiinflamatorios y antihipertensivos. Asimismo, el convoy penitenciario fue escoltado por ambulancias enviadas como refuerzo desde el Hospital Distrital de Altos y el Centro de Salud de Atyrá, garantizando una cobertura permanente en este procedimiento de gran magnitud.


