Más de 1.200 funcionarios de la empresa Kaitel, que conforman el equipo humano de atención al cliente y operativa del Grupo Vázquez, emitieron un comunicado para denunciar la extrema vulnerabilidad laboral que atraviesan tras la intervención del ueno bank.
Según señalaron, fueron la primera línea de experiencia con millones de usuarios y hoy sus puestos de trabajo, así como el sustento de sus familias, están en riesgo debido a un esquema de contratación tercerizado que los deja sin protección.
Ante esta situación, los trabajadores exigieron la intervención del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) y del Ministerio Público en las acciones de pago de liquidaciones. Solicitaron que se brinde prioridad a los trabajadores que son madres lactantes y embarazadas, a los adultos mayores y a las personas con discapacidad.
En su escrito, los empleados remarcaron que la crisis financiera de la entidad bancaria no debe recaer sobre ellos. “¡La crisis no la deben pagar los trabajadores!”, concluyeron.


