Las obras del megaviaducto de la ciudad de Luque ingresan a una nueva etapa con el inicio del traslado de sus primeros componentes estructurales pesados. Un convoy especializado transporta cinco vigas pretensadas de 35 metros de largo y un peso cercano a las 50 toneladas cada una, las cuales serán ubicadas en el tramo comprendido entre las pilas 48 y 49 del trazado vial.
Para ejecutar las maniobras en altura, se utilizará una máquina lanzavigas importada desde Portugal. La misma pesa 420 toneladas, cuenta con una extensión de 80 metros y posee una capacidad de levantar hasta 120 toneladas, lo que permite posicionar las piezas de hormigón directamente sobre los pilares construidos sin saturar la circulación terrestre circundante y bajo estrictas medidas de seguridad operacional.
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La obra ejecutada por el consorcio Rutas del Este S.A. bajo la modalidad de Alianza Público-Privada (APP) para el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), forma parte de la Red Vial Estructurante y contempla una autopista elevada continua de 3,6 kilómetros de extensión.
Datos técnicos y envergadura de la infraestructura
El complejo vial demanda un despliegue logístico y de materiales de gran escala. Contempla el montaje de 537 vigas pretensadas a lo largo de 116 vanos que sostendrán la calzada elevada y la base descansa sobre 232 pilotes subterráneos, requiriendo cerca de 45.000 metros cúbicos de hormigón elaborado y unas 5.000 toneladas de acero.
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El nuevo corredor conectará de manera estratégica las avenidas Ñu Guasu y Silvio Pettirossi con la ruta PY02, aliviando los cuellos de botella diarios entre las ciudades de Luque, Asunción y localidades aledañas del departamento Central, en beneficio directo de casi dos millones de ciudadanos que transitan por el eje metropolitano.


