La escalada de violencia y los recientes enfrentamientos entre estudiantes encendieron las alarmas en el ámbito educativo ante la sospecha de que estas disputas deriven en la conformación de pandillas vinculadas a redes de microtráfico de drogas.
La advertencia fue señalada por el exviceministro de Educación, Francisco Giménez, quien instó a una intervención urgente y multisectorial en las instituciones del país.
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«Al vincularlo con organizaciones criminales estamos hablando de grupos mafiosos, y esos grupos no tienen códigos; eso es lo que se debería abordar de manera urgente desde el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC)», advirtió el especialista.
Señales de alerta en colegios: armas y marcas territoriales
Giménez remarcó que las confrontaciones juveniles dejaron de ser simples altercados escolares para mostrar patrones propios de estructuras delictivas organizadas. Entre los indicadores más preocupantes mencionó:
Portación de armas: Detección e incautación de armas blancas y de fuego en poder de alumnos dentro y fuera del perímetro escolar.
Marcaje territorial: Aparición de grafitis, siglas y simbología asociada a facciones criminales en muros de colegios y plazas aledañas.
Cooptación de menores: Riesgo creciente de reclutamiento de estudiantes para la venta al menudeo de estupefacientes en zonas escolares.
Exigen trabajo conjunto entre el MEC, la Policía y la Fiscalía
Ante este escenario, el exviceministro puntualizó que la respuesta no puede quedar reducida al ámbito pedagógico ni a la acción aislada de los docentes y directores de colegios.
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«Es importante considerar que esto no solo debe ser abordado desde el MEC, sino mediante una articulación directa entre el Ministerio de Educación, el Ministerio Público y la Policía Nacional, además de consolidar un pacto firme entre la escuela y las familias», enfatizó.
Especialistas en seguridad ciudadana coinciden en que la prevención temprana, el monitoreo en los horarios de entrada y salida escolar, y la contención socioemocional son indispensables para evitar que las bandas criminales penetren el entorno educativo


