El tratamiento de las adicciones puede no empezar con una internación. Esa es una de las premisas del método Dársena, una propuesta desarrollada por un equipo de psicólogos y psiquiatras en Paraguay que plantea un abordaje ambulatorio intensivo, con la persona dentro de su entorno y fortaleciendo los vínculos que todavía funcionan.
El psicólogo y director de Dársena, Federico González, explica que el método reúne aprendizajes de más de 15 años de trabajo con personas con consumo problemático. Su origen está ligado al enfoque de reducción de daños y a experiencias con usuarios de crack.
“Es un énfasis en el contexto, en la importancia de construir redes, trabajar factores protectores y factores de riesgo”, señaló el profesional en contacto con La Tribuna. La propuesta busca identificar qué acerca a la persona a la salud y qué la aleja, sin reducir todo el proceso al consumo.
Trabajar la adicción sin dejar la vida cotidiana
Por eso, el tratamiento procura que el paciente conserve, en la medida de lo posible, su trabajo, su familia y sus vínculos, mientras recibe acompañamiento psicológico individual y grupal, y apoyo psiquiátrico. La idea es que pueda trabajar sobre sus dificultades sin quedar apartado de la vida cotidiana.
El nombre Dársena alude a un espacio de resguardo en el océano, donde una persona puede detenerse, resolver conflictos y continuar su viaje. Actualmente, la propuesta funciona en el sector privado, pero sus impulsores ya están en tratativas con el Ministerio de Salud Pública para que el método forme parte de las políticas públicas y llegue a los barrios, donde verdaderamente las personas se encuentran con muchas barreras económicas para acceder a un tratamiento.
Para sus impulsores, llevar el tratamiento a los territorios que lo necesitan supone primero apostar por la prevención y redes comunitarias que intervengan antes de que los problemas se profundicen.


