Luque debe saldar deudas históricas para sostener un crecimiento seguro

Tras una década culmina la era de una misma administración y en la ciudad inicia una nueva etapa con más habitantes, comercios y urbanizaciones, pero también con pendientes en drenaje, transporte, residuos, iluminación, seguridad, patrimonio y servicios que deberán acompañar su expansión.

| Por La Tribuna
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LuqueEl nuevo período municipal encuentra una ciudad en expansión con servicios que aún arrastran viejas carencias.

El cambio de administración municipal coloca a Luque en un punto en el que el crecimiento ya no puede medirse solamente por nuevas construcciones. El distrito amplió sus zonas habitadas y actividades, mientras persisten dificultades que se basan en la seguridad y la dignidad de los pobladores.

La ciudad dejó hace tiempo de ser una periférica para convertirse en uno de los principales polos urbanos del departamento Central. El Censo 2012 registraba 244.484 habitantes y una década después el Censo 2022 contabilizó 259.705, es decir, 15.221 personas más. A esa expansión se sumó el crecimiento de viviendas, comercios, edificios y urbanizaciones especialmente hacia Loma Merlo, Isla Bogado, Maramburé, Cañada San Rafael, el centro y otras zonas.

En el 2025, la municipalidad aprobó un nuevo Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial para organizar el crecimiento de las 28 divisiones territoriales entre compañías y barrios. El desafío del intendente y los concejales electos hoy será acompañar la expansión y saldar las deudas estructurales y de seguridad pendientes.

Gestiones en falta

La administración saliente, encabezada durante casi una década por Carlos Echeverría (ANR), deja obras que permiten observar el crecimiento de Luque, sin embargo, persisten problemas históricos. Uno de los principales está en el drenaje, debido a un precario sistema que colapsa con la mínima lluvia y genera grandes perjuicios económicos para los comerciantes, además de arriesgar la seguridad de trabajadores y pobladores de la zona del Mercado N° 1 y sus alrededores, entre otros lugares lejanos del centro.

La movilidad forma parte de la cuenta pendiente. El crecimiento urbano exige transporte público suficiente y conexiones eficientes entre compañías, barrios y el casco urbano. La agenda incluye también recolección de residuos, iluminación, seguridad y patrimonio.

Inversión y servicios

El escenario está vinculado con el interés de inversionistas que desean instalarse en Luque y generar incluso fuentes de trabajo para los lugareños. La Comuna maneja un presupuesto de más de G. 132.000 millones, que los luqueños esperan sean invertidos en obras de calidad.

La próxima administración municipal tendrá obras que continuar, infraestructura que mantener y deudas históricas que los vecinos siguen señalando. Con las elecciones previstas para este domingo, 4 de octubre, esta ciudad llega a un cambio de etapa y el nuevo intendente recibirá obras ejecutadas y problemas que esperan una solución definitiva.

Los comerciantes del mercado esperan que el próximo intendente escuche sus reclamos.
Los comerciantes del mercado esperan que el próximo intendente escuche sus reclamos.

Mercado municipal quiere recuperar su protagonismo

Los años pasan, pero el agua vuelve a marcar una deuda pendiente en el Mercado Municipal Nº 1 de Luque. Las lluvias evidencian las dificultades de drenaje y las condiciones del lugar.

La gran reconstrucción comenzó en el 2009, con un proyecto de dos plantas. En 2019, el intendente Carlos Echeverría y la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap) anunciaron la rehabilitación de unos 350 metros de colectores, con una inversión superior a G. 1.000 millones. La obra buscaba atender un problema que llevaba cuatro décadas, pero actualmente el agua sigue acumulándose en días de lluvia.

Miriam González, de 55 años, lleva 30 años trabajando en el mercado, donde comenzó vendiendo pescado cuando los comerciantes todavía ocupaban las calles. Señala que “la falta de estacionamiento dificulta el acceso de los clientes y reduce el movimiento comercial”.

Graciana Valdez, de 68 años, trabaja desde hace 26 años como cocinera en el comedor. Recuerda que antes recibían numerosos comensales, pero afirma que la instalación de grandes supermercados y la competencia de sus minutas afectaron la concurrencia. Reclama “refacciones en el sistema eléctrico, ventilación y prevención de incendios”.

Ambas coinciden en que el espacio necesita recuperar su protagonismo con mejores condiciones para trabajar y mayor facilidad de acceso para el público. Esperan que el próximo intendente y los concejales escuchen sus reclamos, los analicen y los conviertan en proyectos que finalmente se cumplan. Exigen respuestas con resultados.

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