El Congreso sancionó de forma ficta (automática) el 25 de septiembre el proyecto de ley que prohíbe a alumnos y docentes el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en instituciones educativas públicas, privadas y subvencionadas.
Lilian Demattei, experta en Tecnología Educativa, habló en Espresso Informativo de La Tribu 650 AM sobre el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las aulas. Señaló que la discusión no debería centrarse únicamente en prohibir o permitir estos recursos, sino en definir para qué se utilizan y qué propósito pedagógico cumplen.
Sostuvo que incorporar tecnología no implica necesariamente una innovación educativa y consideró que cualquier herramienta debe estar vinculada con un objetivo de aprendizaje. Señaló que el debate sobre los celulares también debe incluir lo que ocurre fuera de las instituciones educativas. “Siempre tiene que tener un uso pedagógico y no porque está de moda”, afirmó.
El análisis debería considerar también cómo los docentes utilizan los dispositivos y qué papel pueden cumplir en la educación. Agregó que las evaluaciones no muestran necesariamente un mayor aprendizaje, en el cual no se utilizan teléfonos y planteó que debe definirse qué recurso o estrategia la reemplazará.
Formación docente y diversidad
La especialista dijo que las restricciones al uso de celulares aplicadas en otros países responden a sistemas educativos diferentes al paraguayo, en los cuales existe una formación transversal en medios digitales desde edades tempranas para desarrollar autonomía en su uso.
“Necesitamos una transformación de nuestro sistema educativo, no da más para la realidad”, manifestó. Planteó que Paraguay debe definir primero qué perfil de estudiante y ciudadano busca formar antes de establecer prohibiciones o incorporar tecnología.
Señaló además que existe un déficit de docentes preparados para incorporar tecnología. “La tecnología puede identificar distintas formas de aprendizaje y generar rutas diferenciadas, pero el modelo pedagógico debe adaptarse a cada contexto, ya sea urbano, rural o del Chaco”, dijo.
El papel de las familias
Cuestionó el uso excesivo del celular para el ocio y los videojuegos, ya que esto puede afectar el descanso y repercutir en la dinámica escolar. Remarcó que las familias también deben establecer límites, mientras que en las aulas el desafío es enseñar su uso responsable, frente a riesgos como el ciberbullying, la pornografía, las amenazas y las imágenes generadas con inteligencia artificial.
Finalmente, insistió en que el debate sobre los celulares debe abordarse dentro de una transformación educativa con base en las necesidades y realidades de cada comunidad.
Alcance y excepciones
La normativa establece restricciones para el uso de celulares, relojes inteligentes, tabletas y auriculares inalámbricos dentro de las instituciones. Los mismos quedarán permitidos únicamente en tres situaciones específicas: la primera para fines pedagógicos bajo supervisión, ante necesidades especiales como en el caso de estudiantes con discapacidad y para emergencias relacionadas con la salud o la seguridad, con previa autorización de la casa de estudios.
La reglamentación estará a cargo del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), en coordinación con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic). Mientras, se aguarda su promulgación o veto del Poder Ejecutivo.


