La ciudad de San Lorenzo enfrenta uno de sus mayores desafíos urbanos en el entorno de su Mercado Municipal. Este sitio se convirtió en un punto de paso obligado para miles de personas que ingresan, salen o simplemente atraviesan la ciudad. El arquitecto urbanista Diego Sotomayor explicó a La Tribuna que el trazado del antiguo “pueblo mercado”, pensado a mediados del siglo XX para un flujo vehicular reducido, ya no responde a una ciudad de más de 200.000 habitantes y fuerte conexión metropolitana.
En el Mercado de San Lorenzo confluyen el tránsito de paso, los colectivos internos e interurbanos, compradores, comerciantes y vehículos de carga. A esto se suma la ocupación de veredas y calzadas por vendedores informales, las paradas sin orden uniforme y la carga y descarga de mercancía. En este sentido, Sotomayor planteó como una de las soluciones fijar horarios exclusivos para abastecimiento, unificar las paradas de buses cada 300 o 400 metros y recuperar las veredas para los peatones.
Todos los buses pasan por dos únicas calles
Ciudadanos consultados, que prefirieron mantener su identidad en reserva, señalaron como una gran problemática que los transportes del interior, los metropolitanos e internos transitan por la misma calle.
Como salida inmediata, los mismos ciudadanos proponen desviar el tránsito de los buses internos para liberar varias cuadras sobre Julia Miranda Cueto y Mariscal Estigarribia. Sin embargo, consideran que esta sería una solución temporal. Creen que la solución definitiva sería que el Gobierno Nacional invierta en viaductos y túneles. “Parece que San Lorenzo está castigada; el Gobierno siempre mira a otras ciudades para invertir, pero no a nosotros”, dijo un ciudadano.
La discusión no pasa solamente por ordenar el mercado, sino por decidir cómo San Lorenzo distribuye su movilidad en una ciudad que creció más allá de su trazado original.
San Lorenzo requiere obras viales de gran magnitud
Las dificultades de San Lorenzo no se resolverían únicamente con medidas de ordenamiento del tránsito, sino con obras de infraestructura que requieren una inversión que excede las posibilidades del presupuesto municipal. Ciudadanos consultados plantean que la solución debe involucrar al Gobierno Nacional.
Entre las obras que menciona la gente aparecen viaductos, túneles y una eventual circunvalación que permita distribuir el tránsito que actualmente atraviesa el centro. Según los vecinos, una intervención de este nivel podría financiarse mediante recursos del Presupuesto General de la Nación o créditos de organismos internacionales.
También señalan que una intervención de esta magnitud debería considerar las necesidades futuras de la ciudad y no solamente atender los puntos actualmente conflictivos.
Los ciudadanos consideran que las medidas de emergencia, como los desvíos para aliviar algunos sectores, no reemplazan una planificación vial de largo plazo. La propuesta, sostienen, requiere definir una estrategia que permita distribuir el tránsito y acompañar el crecimiento urbano de la ciudad.


