ENCARNACIÓN. El reviro era el sustento diario de los trabajadores rurales en los montes del Alto Paraná. Con el paso del tiempo, se convirtió en un plato que identifica a una región y forma parte de su memoria cultural.
La quinta edición del Festival Nacional del Reviro se desarrollará el viernes 7 de agosto, desde las 16:00, en la Plaza de Armas de Encarnación. La actividad busca preservar y promover una tradición gastronómica vinculada a la historia del departamento de Itapúa y la provincia argentina de Misiones.
Durante la jornada, los visitantes podrán degustar el tradicional plato acompañado de otros alimentos, como el infaltable mate cocido, además de disfrutar de espectáculos musicales y una feria donde emprendedores locales podrán exponer sus productos.
Uno de los atractivos principales será el concurso de “reviro apo”, donde cocineros y cocineras demostrarán sus habilidades en la preparación de este alimento tradicional. En la edición anterior participaron cerca de 30 competidores.
Una tradición vigente
El reviro continúa formando parte de la alimentación cotidiana en esta zona del país. Se encuentra en hogares, comedores de la Feria Municipal de Encarnación, conocida como la Placita, y en algunos establecimientos gastronómicos.
Nancy Encina, una de las trabajadoras del sector gastronómico de la Placita, cuenta que diariamente prepara alrededor de cinco kilos de harina para elaborar reviro destinado a sus clientes.
Ana Rojas, otra de las cocineras del lugar, señala que desde las primeras horas de la mañana mantiene disponible el plato recién preparado para quienes llegan hasta su puesto.
De los montes a la mesa
El reviro es elaborado a base de harina, grasa de cerdo o aceite, sal y agua. Su origen está ligado a los mensú, trabajadores rurales contratados para la explotación de madera y la cosecha de yerba mate silvestre en los antiguos bosques del Alto Paraná.
El término mensú proviene de “mensualero”, debido a que eran contratados bajo la promesa de recibir una paga mensual. Sin embargo, en muchos casos fueron sometidos a un sistema de endeudamiento permanente con sus empleadores, que los mantenía ligados al trabajo en condiciones de explotación.
Por sus características, el reviro era un alimento práctico para las largas jornadas laborales. Era fácil de preparar, rendidor y permitía mantener la sensación de saciedad durante las horas de trabajo pesado en el monte.
El sistema de los mensú se extendió desde finales de la Guerra de la Triple Alianza hasta las primeras décadas del siglo XX. Desde el puerto de Posadas partían embarcaciones con trabajadores contratados para internarse en los bosques del Alto Paraná.
Muchos de ellos nunca regresaron. Fallecieron por enfermedades, desnutrición, accidentes laborales o mientras intentaban escapar de las condiciones de explotación.
En 1944, durante el gobierno de Juan Domingo Perón en Argentina, fue aprobado el Estatuto del peón rural, una normativa que eliminó la figura del mensú y estableció nuevas condiciones laborales para los trabajadores rurales.
Hoy, aquel alimento asociado a una época de sufrimiento forma parte de la identidad cultural de la región y es reivindicado como una expresión de la historia y las costumbres del Alto Paraná.

