La jornada contó con la presencia de la activista argentina de derechos humanos Andrea Casamento, la musa inspiradora del filme, y de Patricia Tevez, ambas integrantes de la Asociación de Familiares de Detenidos de Argentina.
Casamento compartió su experiencia y destacó el valor de estos encuentros. “Abrir espacios de escucha es reconocer que detrás de cada persona privada de libertad hay una historia, una familia y derechos que deben ser respetados”, expresó.
Las participantes también tomaron la palabra para compartir vivencias, inquietudes y propuestas relacionadas con sus condiciones de vida. “Nos vimos reflejadas en la película porque habla de la maternidad, de la espera y de todo lo que atraviesan las familias cuando una mujer está privada de libertad”, señaló una de las participantes.
La actividad fue organizada por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), el Centro de Estudios Judiciales y el Ministerio de Justicia, como parte de la iniciativa “La mujer de la fila: cuidados, resistencia y derechos”.


