El Registro Nacional de Estudiantes con Altas Capacidades Intelectuales nace de una preocupación que lejos de invisibilizarse, se expone cuando aparece algún niño/a o adolescentes que destaca más allá de sus pares.
El esquema educativo en Paraguay suele ignorar a quienes procesan la realidad con una velocidad o lógica distinta. No hablamos solo de sacar buenas notas. El Registro Nacional de Estudiantes con Altas Capacidades intenta rescatar esos talentos en áreas como la creatividad o el pensamiento espacial que hoy quedan en la sombra. La propuesta inicial ya advertía que la alta capacidad no es un numero de IQ. Es un potencial que requiere guía constante.
La política entro en juego con la sanción legislativa. El Senado mando el texto al Ejecutivo tras no poder frenar su avance. Algunos senadores hablaban de sobrelegislar por la existencia previa de la Ley de Educación Inclusiva. Pero ahí esta el dilema.
Una ley es útil si genera rutas claras; es un estorbo si solo amontona tramites sobre normas que nadie aplica. No es un asunto de menor, pero trae a colación una discusión que se repite todo el tiempo, la credulidad de quienes aseguran que una ley organiza y pone las cosas en orden, ante una realidad donde existe un exceso de marco legal, poca puesta en practica y un problema estructural que va más allá del compromiso por hacer las cosas.
El documento final gano profundidad. Ya no es un simple censo de identificación. Ahora incluye conceptos como el enriquecimiento del aula y la promoción flexible. El MEC tendrá que supervisar esto en todos los sectores, desde el publico al privado.
Lo mas rescatable es que los maestros podrán ajustar sus clases antes de que llegue el psicólogo, si es que ven una necesidad obvia. Esto de nuevo plantea la carga de trabajo y la especialización que deberán tener los maestros.
Pero los baches para que esto funcione son enormes. Definir que es un alumno con altas capacidades resulta complejo. No existe una vara universal. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) propone mirar mas allá del test y enfocarse en la gestión de recursos.
Si nos cerramos a una sola prueba, los chicos de entornos humildes o con alguna discapacidad quedaran fuera. No todos los genios parecen buenos alumnos en el sistema tradicional. Entre los históricos alumnos “malos”, “vagos”, “rebeldes” o “distraídos” están: Albert Einstein, Charles Darwin, Thomas Alva Edison, Pablo Picasso y Winston Churchill.
Es más ¿No les paso encontrarse con ex compañeros que eran académicamente impecables en el sistema actual de educación y que sin embargo terminaron trabajando en áreas con poca proyección, sin que esa genialidad que le afirmaba el sistema se refleje en su desarrollo en el mundo fuera de las aulas?
El manejo de la información es otro punto conflictivo. El registro tendrá perfiles específicos de cada menor. Esto no puede volverse un ranking para crear una elite escolar. La privacidad debe ser blindada. Sin un consentimiento real y limites de acceso, el riesgo de estigmatizar es alto.
Y luego esta el dinero. Se prometen equipos técnicos y capacitación, pero las cifras no aparecen. La falta de plata suele ser el punto débil de estas aventuras.
Paraguay es un país con Grado de Inversión, un crecimiento sostenido de su PIB, pero donde aun falta mucho por invertir en el ámbito social. Aun así según el Banco Mundial nuestro país pudo reducir mas del 50% de la pobrezas en 2 décadas.
La UNESCO recalca que un docente bien orientado puede salvar la situación incluso con poco apoyo. Para Paraguay, esto es el eje. De nada sirven los especialistas si el maestro no sabe que hacer con un alumno que se aburre.
La falla no es la intención, sino la estructura. El Ejecutivo debe reglamentar esto como inclusión pura, no como un club exclusivo. Debe proteger la identidad y no depender de clínicas privadas.
Seguramente el programa de conexión con Star Link que se presento hace un par de semanas puede abrir una serie de oportunidades para este sector del estudiantado.
Finalmente, hay una herramienta nueva que podría abrir puertas. Pero la distancia entre un cambio real y un adorno legal esta en la letra chica de la reglamentación.
Si hay fondos y voluntad, habrá futuro. Si no, el registro terminara siendo apenas un listado mas -un simple tramite burocrático- dentro de un sistema que ya sufre por la falta de recursos y la carencia de personal capacitado en las aulas.
Y es aquí, guste o no, donde entran las Organizaciones de la Sociedad Civil con sus redes internacionales que desde hace años se ocupan de dar oportunidades a estudiantes apadrinados en programas internacionales o por familias de otros países.


