La ceremonia central tuvo lugar en el emblemático Cuartel de la Victoria, en San Lorenzo, donde Alliana depositó una ofrenda floral con honores militares. El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, resaltó la necesidad de mantener vivo el recuerdo del soldado paraguayo.
“Tenemos que festejar siempre esta fecha histórica que marcó el heroísmo del soldado paraguayo. Tenemos que honrar a nuestros héroes, a los que ya partieron y a los pocos que están aún con vida”, expresó.
González hizo una precisión histórica detallando que si bien el protocolo firmado el 12 de junio de 1935 detuvo los combates en las arenas del Chaco, la paz definitiva se consolidó formalmente tres años después, tras complejas negociaciones que derivaron en la firma del Tratado de Paz, Amistad y Límites de 1938.
El comandante de la unidad militar, coronel Alen Eduardo Aguiar Cardozo, destacó el valor del predio y del “Memorial Defensores del Chaco”, un espacio inaugurado en 2015 al que calificó como “suelo sagrado”.
En este sitio descansan actualmente los restos de 556 excombatientes, ocupando un lugar de máxima distinción la tumba del teniente Adolfo Rojas Silva, reconocido como la primera víctima paraguaya del conflicto internacional.







