Las habilitaciones incluyeron una cocina con depósito en la Escuela Básica N.° 5.660 “Sagrado Corazón de Jesús”, construida con una inversión de G. 149.445.627, además de la refacción integral del bloque de la Supervisión Educativa Departamental, cuyos trabajos demandaron G. 172.239.350.
La nueva cocina fue incorporada para reforzar la implementación del programa Hambre Cero, que según las autoridades ya alcanza cobertura total en el departamento. También se mencionaron otros proyectos ejecutados en Ñeembucú, como el plan “Letrina cero” y la climatización de aulas.
Durante el acto, Ramírez sostuvo que las mejoras buscan generar condiciones que ayuden a sostener la permanencia de los alumnos en las aulas. “La alimentación escolar contribuye muy fuerte a que los alumnos puedan estar en la escuela y tengan el combustible para aprender”, afirmó.
El ministro también puso énfasis en el rol de los supervisores pedagógicos y defendió la necesidad de mejorar sus espacios de trabajo. Señaló que el acompañamiento a docentes es clave para elevar la calidad educativa y remarcó que las inversiones en infraestructura deben ir acompañadas de fortalecimiento humano y pedagógico.
En otro momento, insistió en que el sistema educativo debe concentrarse especialmente en comprensión lectora y matemática. “Si nuestros alumnos comprenden lo que leen, el mundo se abre para ellos”, expresó.
Por su parte, Fornerón destacó que las inversiones fueron definidas en función de las necesidades más urgentes de las instituciones educativas y valoró la coordinación entre distintas entidades públicas para ejecutar las mejoras.
Las obras fueron presentadas durante una jornada encabezada por el ministro de Educación, Luis Fernando Ramírez; junto al gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón; el intendente de Alberdi, Nicolás Sotelo; además de autoridades educativas y departamentales.


