La coordinadora del Programa de Enfermedades de las Aves del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Ady Lizza, informó a La Tribuna que la notificación sobre la mortandad de aves en una explotación familiar del distrito de Ñacunday, localidad de Itaipyte, fue recibida el pasado 6 de mayo.
El caso fue atendido el 7 de mayo por el doctor Darío Vera, jefe de la Unidad Zonal de Santa Rita, dentro de las 12 horas posteriores a la denuncia, conforme a los procedimientos establecidos para sospechas de enfermedades aviares de declaración obligatoria.
Durante la intervención oficial se realizó una inspección clínica y epidemiológica del establecimiento, donde se constataron signos compatibles con una enfermedad aviar de curso agudo y mortandad en aves de traspatio.
En el marco del plan nacional de contingencia para influenza aviar, técnicos del Senacsa procedieron a la toma de muestras biológicas consistentes en hisopados traqueales, que fueron remitidos bajo cadena de frío y estrictas medidas de bioseguridad al Laboratorio Central del Senacsa para el diagnóstico oficial.
“Los resultados laboratoriales emitidos por el Laboratorio Central resultaron negativos para influenza aviar y para la enfermedad de Newcastle mediante las técnicas diagnósticas oficiales correspondientes”, confirmó Lizza.
La especialista explicó además que también fueron recolectadas muestras de sangre para estudios serológicos y análisis complementarios orientados a establecer posibles diagnósticos diferenciales.
Siguen investigando
Según indicó, la investigación epidemiológica y sanitaria apunta a que los factores de manejo continúan siendo determinantes, especialmente en aspectos relacionados con las medidas de bioseguridad, la higiene operativa y el recambio frecuente del agua de bebida, considerados fundamentales para reducir la presión infecciosa y evitar la propagación de agentes patógenos dentro del gallinero.
No obstante, resaltó que el hallazgo más importante desde el punto de vista sanitario y de vigilancia oficial es que las muestras analizadas dieron negativo a las enfermedades sujetas a programas oficiales de control y monitoreo epidemiológico.
En cumplimiento de las directrices técnicas del Senacsa, el Servicio Oficial recomendó al propietario implementar medidas inmediatas de bioseguridad y manejo sanitario, entre ellas la desinfección periódica de instalaciones, utensilios y áreas de manejo; el uso exclusivo de ropa y calzados para la atención de las aves; el control del contacto con aves silvestres y otras especies animales; y la notificación inmediata ante nuevos signos clínicos o un incremento de la mortandad.
Lizza puntualizó finalmente que el establecimiento permanecerá bajo vigilancia epidemiológica oficial hasta la conclusión de las investigaciones laboratoriales complementarias y la determinación definitiva del evento sanitario.


