La titular de la Dirección General de Sanidad Animal, Identidad y Trazabilidad (DSNIT), Maura Dávalos, en una entrevista para La Tribuna, alertó sobre el incremento de casos de rabia en el país y subrayó la gravedad de esta enfermedad, que presenta una mortalidad del 100% en animales una vez que aparecen los síntomas.
Además, enfatizó que se trata de una zoonosis, es decir, que puede transmitirse a los seres humanos, lo que convierte al brote en un problema no solo productivo, sino también de salud pública.
Actualmente, existen 29 casos confirmados de rabia en animales susceptibles. De ese total, 21 corresponden a bovinos, cinco a equinos y tres a murciélagos (quirópteros), considerados los principales reservorios del virus. El último caso de rabia bovina fue detectado en la zona de Pozo Colorado, en el departamento de Presidente Hayes.
Dávalos detalló que los casos se registran en Concepción con seis casos, San Pedro con dos casos, Central con cuatro casos, Caaguazú con cuatro casos, Caazapá un caso, Itapúa con dos casos, Paraguarí con cinco casos, Canindeyú con dos casos, Presidente Hayes con un caso, Boquerón con un caso y Alto Paraguay con un caso.
“No existe riesgo cero”
Paraguay es considerado un país endémico para la rabia, con un promedio anual de 46 casos confirmados mediante diagnóstico laboratorial. No obstante, la profesional advirtió que existe un subregistro importante debido a casos que no son notificados.
Dávalos aclaró que “no existe riesgo cero en ninguna zona del país”. La aparición de la enfermedad está directamente vinculada a la presencia de reservorios naturales, principalmente los murciélagos hematófagos, que tienen distribución en todo el territorio nacional. También pueden actuar como transmisores otros animales silvestres, como el zorro.
Vacunación preventiva
Ante el aumento de casos, la directora recomienda a los productores la vacunación preventiva de los animales, entre ellos bovinos, equinos, ovinos, caprinos y porcinos, a partir de los tres meses de edad. El esquema incluye una dosis inicial, un refuerzo a los 30 días y vacunaciones anuales.
Entre los síntomas figuran cambios de comportamiento (alerta o agresividad), marcha tambaleante, dificultad para mantenerse en pie, salivación excesiva, problemas para tragar y la muerte del animal en pocos días.
Insistió en que aplicar estas medidas a tiempo es clave para contener el brote, proteger la producción y la salud pública. Dávalos insta además a notificar de inmediato cualquier sospecha a las oficinas del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal de Paraguay (Senacsa) y a evitar el contacto con animales muertos o con signos nerviosos.
Ante aumento de casos, instan a tomar consciencia

Un total de 29 casos de rabia en animales susceptibles fueron confirmados recientemente, de los cuales 21 corresponden a bovinos, cinco a equinos y tres a murciélagos, considerados los principales reservorios del virus.
Ante este escenario, el vicepresidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Mario Lino Apodaca, insistió en la necesidad de tomar conciencia respecto a las vacunaciones anuales en animales como medida clave para evitar pérdidas en el sector pecuario.
Apodaca señaló que la rabia es una enfermedad endémica en el país, con registros anuales que derivan en la muerte segura de los infectados, afectando directamente en la economía de los productores de las zonas de mayor riesgo.
En su calidad de veterinario, sostuvo que la inmunización anual, con todas sus dosis, es la única herramienta eficaz para prevenir casos e incluso avanzar hacia su erradicación. Sin embargo, lamentó que al no ser obligatoria muchos productores no implementan esta práctica preventiva.
Por su parte, la titular de la Dirección General de Sanidad Animal, Identidad y Trazabilidad, Maura Dávalos, coincidió en que la enfermedad genera un fuerte impacto económico, ya que no tiene cura y provoca muertes inevitables.


